martes, marzo 15, 2005

De mi vida como peatón, y una película desafortunada...

He leído varios blogs en donde la gente habla del placer de caminar. No comparto ese placer. Por lo menos no lo comparto sobre todo cuando se tiene caminar en una ciudad como Mérida en la que el día de ayer la temperatura alcanzó los 42 grados centígrados. Salí de la estación a las 3 de la tarde y la bocanada de calor me pegó directamente. El sudor brotó y la ropa se adherió al cuerpo creando una masa húmeda al roce con la piel. Oh si...el calor meridano se ha hecho presente. Y se hace presente justo cuando he regresado (por un tiempo espero) a mi vida como peatón y como usuario del transporte público.
El transporte público meridano es bastante sui generis. Para empezar es uno de los más caros del país y en segundo lugar existen muchas unidades en pésimo estado que se mantienen enteras casi por milagro. A eso hay que añadir, el hecho de que los choferes tienen una tendencia a emular a los pilotos de NASCAR mientras manejan.
Sin embargo, la ruta que me lleva a casa (Chuburná 21) tiene unidades más o menos decentes y nuevas. Pero el trayecto que me lleva normalmente 20 minutos en el megavolcho, se ha convertido en un suplicio de 57 minutos. Vueltas y más vueltas, en medio de un calor sofocante y con un conductor que ha hecho gala de su pericia para abrirse camino en el medio de traficadas avenidas, utilizando la unidad como ariete. Megavolcho...i miss you so much...

"Aquí trabajo...en el último piso...."

Ray
Con la venta del auto y todo lo sucedido a su alrededor, olvidé contarles que he visto finalmente Ray de Taylor Hackford. Cuando un director plantea una Biopic, siempre se encuentra ante la disyuntiva de que partes de la vida del personaje que ha insipirado la película eliminar, para enfocarse en las partes que considere sean más atractivas para el público. Hackford se ha enfocado en los demonios personales que afectaron a uno de los más grandes músicos de la historia: Ray Charles. Demonios que se presentan a raíz de una tragedia familiar y de la enfermedad (poco explicada en la película por cierto) que hicieron que el gran músico perdiese la vista desde los siete años de edad. Su fuerte adicción a las drogas (a la heroína principalmente) y la inseguridad provocada por la ceguera, que redunda en una búsqueda constante de afecto y reconocimiento por parte de las mujeres, son los dos factores de la vida del músico en los que se sustenta toda la película de Hackford. Si bien los procesos creativos que llevaron a Charles a convertirse en uno de los grandes de todos los tiempos están presentes en la cinta, es importante recalcar que estos no representan la parte medular de la misma. "Quizás eso la hubiese convertido en un cuasi documental", argumentarían algunos, pero creo que en este caso en particular ese coqueteo con el documental hubiese redituado en un buen retrato del enorme talento del extraordinario músico, el cual si bien aparece a lo largo de Ray, lo cierto es que su aparición parece ser por momentos bastante secundaria.
Todo lo anterior me lleva a pensar, que el gran problema de esta película es la estructura dramática del guión. Estructura redundante por momentos y que deriva en la repetición y la obviedad de ciertas situaciones, para llegar a una conclusión que se siente demasiado apresurada. Un guión que plantea Flashbacks temporales, que a su vez Hackford presenta como pesadillas recurrentes en el personaje principal, y que se convertirán en la puerta de escape hacía la redención final de Ray Charles.
Con algún otro actor, la cinta hubiese fracasado, pero si esta funciona es gracias a Jamie Foxx. Pocas Biopics, presentan actuaciones tan convincentes como la lograda por el actor ganador del Oscar. Foxx literalmente se transforma en Charles. Su manera de moverse, su manera de sentarse al piano, de hablar, de caminar, todas son adoptadas a la perfecección por Foxx. La construcción del personaje es perfecta. Jamie Foxx demuestra un dominio escénico de alto nivel. Su transformación en Ray Charles es completa y es él, quien logra que uno como espectador decida permanecer en este viaje junto al gran músico.
Para terminar, me parece que como película Ray no debió estar en la quinteta final de nominadas al Oscar. Si lo estuvo, fue como un homenaje a la figura del legendario Ray Charles, es decir, La Academia se subió al carro de los homenajes que al genio le han hecho recientemente.a raíz de su partida de este mundo. Creo que la película en sí, y la actuación de Foxx, eran homenajes suficientes. Pero...así funcionan las cosas en Hollywood.
PS1...Any Ideas for the 100 magazine?
PS2...No hay nada que desteste más en la vida que tener gripe...lo detesto más cuando el calor está de la goma como ahora. Sobreviviré...pero este catarrito, no me tiene de lo más contento.
PS3...Coffe con leche esta mañana...abrazos totales a todos....

2 comentarios:

Victoria Moon dijo...

Voy a pensar que seria bueno para el 100 magazine y luego te digo si se me ocurre algo. Saludos.

Suppafly dijo...

el peor "deteste" en la vida, me han contado, es cuando queires ir al baño pero no haces nada. (conste que no es experiencia propia)