martes, agosto 07, 2007

De Laurel & Hardy, Alex de la Iglesia y La gran pregunta...

Seven Readers!!!

El país publica hoy un interesantísimo artículo de Alex de la Iglesia sobre Stan Laurel & Oliver Hardy, conocidos como el Gordo y el Flaco. Es una interesante reflexión sobre lo que hoy es la Industria del cine. Me da gusto coincidir con el cineasta y saber que existe mucha gente que piensa igual en relación a lo que es hoy un filme.

Aquí lo tienen:

Oliver Hardy, el gordo de El Gordo y El Flaco, murió hoy hace 50 años tras someterse a un drástico tratamiento de adelgazamiento. Stan Lauren, 'El Flaco', no volvió a actuar. Recibió un Oscar honorífico en 1960, cinco años antes de morir. Hacía mucho tiempo que habían dejado de ser los mismos que se caían, se golpeaban, saltaban y arrancaban carcajadas cuando el cine era en blanco y negro y, antes aún, cuando era mudo. Hacía tiempo también que el cine y la televisión se habían deslizado hacia lo complejo y artificioso, hacia lo más espectacular. Aun así, ahí están sus películas y cortos, como el eco de una forma de reír de otro tiempo.





INOCENCIA PREHISTÓRICA por Alex de la Iglesia.

Llevamos 50 años sin el Gordo y el Flaco. Me han comentado que especule sobre el tema, al parecer, de gran interés mediático. Con esta premisa como base del artículo, las posibilidades de atraer la atención del lector son, cuando menos, exiguas. Como soy una persona que se crece en la adversidad, y que disfruta de las situaciones límite y los retos intelectuales, digo que sí, que adelante. Si puedo desarrollar una idea acerca de este problema, a saber, la desaparición del Gordo y el Flaco hace nada menos que medio siglo, y las consecuencias que este ominoso acontecimiento provoca en nuestro entorno más cercano, puedo escribir sobre cualquier cosa, y eso me llena de satisfacción. O al menos evito pensar continuamente en el aire acondicionado, que gotea cuando lo enciendo. Lo realmente difícil para el lector bienintencionado es prestar atención hacia algo que parece de otro mundo. No sólo estamos hablando de películas en blanco y negro, formato desconocido para un sector enorme de la población, sino que muchas de ellas son mudas. Esto ya es demasiado.

El cine mudo es terreno para arqueólogos o mejor, paleontólogos. La gente piensa que una película es muda no porque haya sido concebida así, sino porque el sonido se borró con el paso del tiempo, como el color, al permanecer las latas enterradas bajo tierra, durante décadas. Y si ahora afirmo que entre las 10 mejores películas que he visto en mi vida nombraría dos o tres mudas, el lector bienintencionado sugeriría mi urgente ingreso en una institución psiquiátrica. Nos encontramos en la era de Harry Potter y los Transformers.

Si el universo no se descompone en mil pedazos y los protagonistas no vuelan ni lanzan rayos, las posibilidades de que los espectadores se levanten del asiento y cambien de sala en el multicine son de un 90%. Lo del blanco y negro a mis hijas, por ejemplo, no les va nada. Una niña de cinco años está acostumbrada a que la gente vuele y los universos estallen. Intenté someterles a una exposición prolongada de películas de Harold Lloyd, por aquello de que, al menos, Harold Lloyd trepa por un edificio y está a punto de caerse, colgado de las agujas de un reloj. Sin embargo, el experimento fracasó. Ya no hay quien les saque de los X-Men. Mi hija quiere ser Tormenta y provocar tempestades con las manos. Pero no sólo se trata de un problema formal, lo realmente primigenio son los contenidos. Las comedias del Gordo y el Flaco son inocentes. La inocencia es una cualidad extinguida, como los dinosaurios o la música folk. La transparencia inmaculada de sus planteamientos y una alegría sorprendente en sus tramas los hacían aún más deliciosos.

Quizá eso fue lo que acabó con ellos. Ya no vivimos en un mundo donde las cosas sean sencillas. Nos parece más verosímil pensar que entre el Gordo y el Flaco había algo más que bofetadas, o que Cary Grant llevaba bragas, por poner un ejemplo que me duele particularmente. La inocencia es un sentimiento extraterrestre, propio de alienígenas. El slapstick, la comedia de bofetadas y tropezones, es un género extinguido, un fósil de videoclub. Han pasado 50 años desde que estos tipos, Stan Laurel y Oliver Hardy, desaparecieron, pero parecen siglos, evos, eones. Tampoco es que el mundo se haya convertido en Sodoma y Gomorra y que echemos en falta la risa limpia y cristalina de antaño.

Ahora casi todo resulta, sencillamente, incompresible. La trama no está pensada por un guionista: está pensada por tres, al menos, y no trabajan juntos, se superponen, uno encima de otro, como en una orgía absurda. El confuso resultado es corregido por el estudio y los abogados de la compañía de representación que maneja los contratos de los actores principales añaden sus condiciones. Después, todo pasa por un filtro de corrección política y, por último, se añaden unos chistes de otro guionista que nadie conoce porque el tipo de ventas internacionales dice en un mail que el resultado no es todo lo gracioso que se esperaba. Así se consigue esa pasta extraña, indigesta, que no molesta a nadie, pero tampoco agrada a nadie, tan característica de nuestro tiempo. Así funciona el negocio, y el Gordo y el Flaco no están en él desde hace 50 años. Hacen muy bien.


Así las cosas hoy martes....

PS1....La gran pregunta es: la escena final de Lost fue un Flashforward o...toda la serie es un gran Flashback...





Salud pues.......

5 comentarios:

Kix dijo...

Achis y ora?

Angie Sandino dijo...

Yo creo que el gordo y el flaco son dos grandes del cine en su época, pero traerlos al 2007 con toda la evolución presente sería como matar un clásico... habria que verlos como un rush hour que nada tiene que ver con la simplicidad que los caracterizó... yo los dejaría en el baul como un hermoso recuerdo al cual recurrir... oh si!

besos!

Rodrigo dijo...

Películas de "El gordo y el flaco", "Los tres chiflados", La pelicula "Freaks"(Parada de los fenómenos),Películas de Chaplin,"Nosferatu",el filme alemán "metropolis", etc. Están entre mis favoritas del cine mudo y las primeras del cine sonoro. Recuerdo en mi infancia en Cd de México, por ahí del año 1975 canal 5 pasaba los sabados a media noche un programa llamado "y nació el cine" con todos los títulos anteriormente mencionados. Todo me quedó grabado en mi memoria infantil y en el sector de cine cómico, nadie como el gordo y el flaco.
Ahora, comparando el cine antiguo con el actual; yo creo que no todo esta perdido, ya que un film de Comedia-real con un director independiente del calibre de Jim Jarmusch y su "Una noche en la tierra" uno todavia puede reir viendo la comedia-realidad-comedia de la vida. Tal vez nos reimos porque nos vemos a nosotros mismos o alguien con quien tratamos.
salu2

Letras dijo...

Un artículo inteligente y una manera acertada de finalizarlo.

Sí, coincido con Alex de la Iglesia y también con Rodrigo: es un tiempo que ya pasó y es casi imposible que regrese, sin embargo, el cine no sería lo que es ahora de no ser por Einsenstein Mornau, Lang, Chaplin, Browning y otros, que nos dejaron verdaderos clásicos que, como tales, pueden verse en este incio del siglo XXI y ser apreciados en su justa dimensión por muy pocos, pero por muchos si acompañamos este cine con reflexión y estudio.

No todo está perdido. Ahí están cineastas contemporáneos como Wenders, Allen y tantos otros, que como dije anteriormente, nada serían sin los cineastas del pasado.

Damaris Guadalupe dijo...

Me quedé con la misma pregunta sobre Lost!!! Además no me gustó que mataran al hobbit :( ... ni modo. Habrá que esperar casi 6 meses para saber qué onda?

Saludos