jueves, mayo 26, 2005

De ciertas charlas necesarias...

Seven Readers:
Os saludo con cierta melancolía. La inseguridad, como veíamos en el post anterior, va ganando terreno en México. El gobierno Foxista simplemente está perdiendo la batalla en contra de las grandes mafias del crimen que existen en el país. Datos fríos pero brutales los del post mañanero. Es muy triste lo que sucede en estados como Sinaloa o Chihuahua, en donde las ejecuciones y los feminicidios están a la orden del día y se convierten en algo espeluznantemente habitual.
Tal vez no sea mucho lo que nosotros podamos hacer, pero sin duda el hablar del tema ayuda. Ayuda por que tenemos que hacer conciencia sobre lo que está sucediendo en México. La inseguridad y el triunfo de las mafias del narco y crimen organizado es algo que simplemente no podemos permitirnos. Platiquemos respecto a esto, es necesario para todos y quizá hasta terapeútico.
Hablar de temas complicados es el primer paso para comenzar a pensar en soluciones y este es uno de esos momentos en los que tenemos que ir soltando la lengua, ir denunciando, ir criticando la inacapacidad del gobierno federal para ponerle un alto a todo esto...el país se va lentamente al caño. Fox está desesperado por salir y Creel, uno de los responsables de todo este númerito de la inseguridad, muere por iniciar una campaña Pro - Los Pinos. Hablemos, hablemos, hablemos....ese es el inicio de la solución.
Kinsey...

Alfred Kinsey cambió para siempre la visión que sobre su propia sexualidad tenía la mojigata sociedad norteamericana de los años cuarenta. Para hacerlo simplemente publicó en 1948 un libro titulado "La Conducta Sexual del Hombre" Para llevar a cabo este trabajo, Kinsey entrevistó a unas 18, 000 personas en todo Estados Unidos y de alguna manera liberó a una sociedad que padecía una carga de falsa moral, mojigatería y verguenza. Lo hizo al hablar sobre un tema considerado tabú en esos años: el sexo. Kinsey puso al descubierto las prácticas sexuales de los norteamericanos y su trabajo desató una de las bombas culturales más importantes del siglo XX, bomba cuyo fuego aún sigue consumiendo a algunas conciencias alrededor del mundo.
El director Bill Condon, ha llevado a la pantalla grande la historia de este revolucionario científico. Ha hecho una Biopic que sin duda carece de neutralidad, pero que, a diferencia de otras películas biográficas que suelen ser bastante panfletarias, Condon ha hecho una cinta honesta y que soslaya los defectos de su guión con actuaciones verdaderamente memorables.
Condon construye una película con base en un fundamento muy importante: la construcción del personaje. Desde un principio, el director va ligando secuencias y escenas destinadas a que el espectador se adentre en la compleja personalidad de Kinsey y de quienes le rodean, y así comprenda de mejor manera las razones y los motivos de la cruzada pro investigación sexual en la que decide embarcarce.
Así conocemos la historia del joven con un Padre fanático, despóta, impositivo, misógino, sectario y que vive en un mundo de represión y doble moral. Kinsey logra liberarse de ese mundo (al que tendrá que volver para cerrar un ciclo natural de vida) y comenzará su propia aventura de vida, la que le llevará a convertirse en un respetado taxidermista, en un brillante maestro, un obstinado investigador y sobre todo un ser humano con serios conflictos personales, muy similares a los de los cientos de personas con las que se entrevista para conocer sobre su sexualidad.
Durante su investigación, Kinsey no tendrá que lidiar solamente con aquellos que se imponen a su trabajo, sino también con sus propios fantasmas personales. Incapaz de luchar por momentos contra ellos, Kinsey cae en contradicciones e intolerancias similares a las que padece por parte de sus detractores. Aún así, se da cuenta que puede luchar contra ellos a través del autoconocimiento y del conocimiento de su propia persona en todos los sentidos. Es ahí donde empieza la verdadera aventura de esta película: la de un hombre empeñado en, después de tratar de encontrarse a si mismo, encontrar una verdad científica a las miles de interrogantes planteadas por la hasta entonces desconocida sexualidad humana.
Liam Neeson retoma un nivel actoral importantísimo. Su interpretación es brillante. Logra transmitir el candor de un hombre apasionado por su trabajo, por alcanzar la verdad a toda costa. Su determinación por hacer creíble al personaje le lleva a momentos interpretativos de alto nivel. Transmite el drama y la pasión de Kinsey, con un realismo que por momentos tiene tintes brutales. Contrapeso ideal es Laura Linney. Interpreta a la compañera ideal de un hombre apasionado como Kinsey. Con una actuación más retraída, explota en los momentos justos par regresar a un implosión personal con una facilidad impresionante.
A pesar de que el guión tiene serias inconsistencias y deja algunas situaciones sin resolución (ahí queda el conflicto entre el personaje principal y su hijo mayor, por ejemplo) Kinsey es una película con virtudes cinematográficas notables.
Pero la más importante, es la película cuenta la historia de una cruzada encontra del silencio brutal impuesto por prejuicios convertidos en falsos preceptos morales. Tal vez la investigación de Alfred Kinsey haya sido emimentemente empírica, pero sin duda abrió las puertas para conocer mucho más acerca de los seres eminentemente sexuales que somos los seres humanos.
Kinsey marca con consistencia la necesidad que mucha gente tiene de hablar sobre su sexualidad. Habla sobre la importancia de que exista una apertura hacía los temas sexuales y sobre todo de la existencia de muchos factores que inciden en la experiencia sexual.
Kinsey tiene una respuesta para las problemáticas sexuales. Una nada más: el amor. Para èl, tal vez el amor sea la única solución, la única respuesta posible a todas las problématicas humanas. Pero así como existe una sola respuesta, Kinsey termina entendiendo que también hay un aspecto de la naturaleza humana que genera más preguntas que ningún otro: El aspecto sexual. Responderlas tal vez sea un trabajo de varias generaciones. Pero sin duda, trabajos como los Alfred Kinsey, reflejado en esta película, han sentado las primeras bases para encontrar las respuetas que la humanidad ha estado buscando.

5 comentarios:

blackstar dijo...

hey!!! yo soy de frontera, de baja calif, y tijuana es la ciudad de la perdicion asi como chilangolandia, (no soy de ahi, soy de mexicali )pero pues ni modo asi es mexico, buu!!

sale, saludillos desde el norte!!!

control_zape dijo...

Estoy de acuerdo contigo David respecto a las broncas de inseguridad que se ha vuelto una crisis nacional (y el que no lo vea así está tan ciego o tan pendejo como las autoridades encargadas de mantener un contrato social básico que consista en proteger a la población y ofrecer seguridad). A estas alturas del partido lo que no se debe permitir es que esta situación se vuelva "parte del paisaje". Opino que cuando la sociedad se acostumbra a esto pierde toda oportunidad de demandar al Estado que solucione el problema (¿para qué caraxos vivimos en una cacareada democracia si ni siquiera hacemos eso?)

David Moreno dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Héctor. De ahí que sea tan importante platicar de todas estas cosas.
Saludos hasta el norte BlackStar...

Suppafly dijo...

I saw the movie. It wasnt good. Could´ve been better with better direction. A wasted opportunity.

: : ~ dijo...

The director's last name is Condon...