martes, julio 10, 2007

De otra medieval embestida y el Momento Climático Número 3…

Seven Readers!!

Después del fin de semana tan extraño que tuvimos (con perdón de ustedes, pero un triunfo de 6 -0 de la Selección Nacional, es algo completamente extraño) que incluso trajo consigo la renuncia del Estado Mexicano al control sobre el Patrimonio Cultural, las cosas parecían tomar cierta calma el día de ayer. Ah…pero no contábamos con la Santa Iglesia, quien presta a no dejarse opacar por tonterías como la selección Sub – 20 y Giovanni Dos Santos, decide subirse a la arena mediática y reclamar que en México se de una “verdadera libertad religiosa” al reclamar, de nuevo, viejas demandas de la curia mexicana como la introducción de instrucción religiosa en las escuelas públicas, la libertad de poseer medios de comunicación y, por si fuera poco, pretenden que la Secretaría de Hacienda recaude impuestos entre quienes se dicen católicos para que sean destinados ala arquidiócesis mexicana. Y aún hay más: pretenden eliminar restricciones a la participación política del clero (es decir, que, entre otras cosas, puedan ser votados a puestos de elección popular) y borrar la distinción entre creencias privadas y función pública, es decir pretende que veamos a políticos inclinados ante el altar con todo el simbolismo que ello puede traer consigo.
Pero si hay algo que realmente existe, hasta el momento, en el país es una total y auténtica libertad religiosa. Por que, por que cada quien es libre de creer en lo que se le de la gana sin que por ello sufra persecución alguna (claro, hay sus excepciones como el caso de algunas comunidades del sureste en la que se expulsa a los miembros que deciden cambiarse de religión…la mayoría de los caso se da cuando los católicos no toleran que hay protestantes….pero claro, la Iglesia Católica suele decir gran cosa al respecto) y también todos tienen el derecho a no creer en nada si así se los dicta su razonamiento. La libertad religiosa es un asunto cuya práctica es individual y así debe mantenerse.
Lo que si, es que estamos nuevamente ante un ataque al Estado Laico y a un intento de aprovechar la coyuntura de tener a un gobierno panista en el poder. Pero ello tiene otra intención. En los últimos años, la religión católica ha perdido cualquier cantidad de adeptos, mientras que las protestantes han crecido en gran medida y éste crecimiento se da a través de las deserciones de católicos arrepentidos. Ayer Leonardo Curzio daba un dato que debe tener muy preocupados a los obispos: de seguir con estas deserciones, en el 2050 México será un país con la mitad de su población practicando religiones protestantes. Por lo tanto, al incidir en asuntos como los medios de comunicación o las escuelas, lo que busca la iglesia es aumentar sus niveles de propaganda para seguir manteniendo a su clientela. Y al mismo tiempo, acrecentar su poder político y así garantizar que dentro de esa arena más privilegios que le permitan crecer económicamente.
Por lo pronto, la propuesta (que será llevada ante los poderes de la República por el nuevo brazo jurídico de iglesia mexicana: la Asociación de Abogados Católicos Mexicanos) en un principio ha encontrado el rechazo de la mayoría de los actores políticos…pero…todo es negociable. Habrá que esperar que los políticos se mantengan en esa postura, ya que un regreso al medioevo (con rasgos de modernidad si se quiere, pero medioevo al fin y al cabo) es algo que no le conviene al Estado Mexicano.

Momento Climático Número 3…

Saving Private Ryan es una lección de cine. Es un filme en donde se utilizan de manera magistral todos los recursos y técnicas del Lenguaje cinematográfico. Y vale la pena recalcar: todos, nada deja de utilizarse y lo más importante es la puntualidad como estos recursos se usan: una cámara subjetiva para trasladarnos a la intimidad de los combates; un silencio para acentuar no solamente la pérdida momentánea del sentido del oído en plena batalla, sino también para focalizar a un personaje completamente perdido en el medio de la locura desatada a su alrededor y así un gran etcétera.
Esto hace del filme de Steven Spielberg una gran obra, pero lo que la convierte en algo único es que a pesar de su magnificencia técnica, no deja de ser una película intimista en lo emocional. La película tiene la gran virtud de mostrarnos una amplia gama de emociones y sentimientos, que sirven para desnudar lo que pasa por la mente de personas ordinarias sometidas a situaciones extraordinarias. Y lo que es lo más importante: mostrar un acto de gran humanidad, en el medio de lo deshumanizado y brutal de la guerra.
El momento climático llega al final de la película. Los hombres de la compañía destinados a rescatar al soldado James Ryan, se enfrentan a todo un pelotón de alemanes con el objetivo de defender un puente que resulta estratégico para los aliados. Después de sufrir varias bajas y abrumados por el gran número de efectivos enemigos, su capitán, John Miller (Tom Hanks) decide volar el puente y así evitar el avance de los efectivos alemanes. La secuencia es filmada con brutalidad por Spielberg; poco a poco los defensores norteamericanos van cayendo bajo el fuego alemán. Al final, Miller es mortalmente herido sin conseguir volar el puente. En acto de desesperación, saca su revolver tipo mágnum y comienza a disparar contra un tanque que está a punto de cruzar hacía el otro lado. Justo en ese momento, la aviación aliada aparece y repele el ataque nazi.
El soldado Richard Reiben (Edward Burns) corre para auxiliar a su capitán; mientras el tímido e inseguro Timothy Upham, mata de un balazo al hombre que le ha disparado a Miller, un soldado Alemán que previamente había sido capturado por la compañía y liberado por Miller. James Ryan (Matt Damon) se acerca al cuerpo caído del Cap. Miller. Éste le estira una mano temblorosa y con el último aliento de vida le dice: “Earn this…earn it” para morir un segundo después.
Brillante y emocionante, aquí tienen el momento climático número 3…Saving Private Ryan.





Es evidente que el momento puede tener muchas interpretaciones. Yo me quedo con la siguiente: Miller le pide a Ryan que viva por todos aquellos que se han sacrificado por rescatarlo, por los que le han dado la oportunidad de tener un futuro mejor. Y esa no es una situación exclusiva de la guerra, sino algo con lo que muchos de nosotros podemos relacionarnos, pues finalmente Miller funciona muy bien como una figura paterna que termina sacrificándose por sus hijos para que éstos tengan la vida que él no pudo tener.

Así las cosas hoy martes…

Salud pues……

viernes, julio 06, 2007

De Live Earth y el momento climático número 4…

Seven Readers!!!

Existen grandes diferencias entre el Live 8 de hace dos años y el Live Earth que se desarrollará mañana. Me ha tocado sin embargo, tratar directamente con una de ellas. Hace dos años, los derechos de transmisión de concierto fueron puestos de forma gratuita a cualquier estación que desease transmitir el evento. A los organizadores les interesaba que su mensaje se difundiese en todos los rincones del planeta y creo que lo lograron. En la estación en la que trabajo, tuvimos la señal directa de la BBC y así el 2 de julio de 2005 transmitimos integras las 12 horas del concierto (de hecho, hasta donde yo sé, fuimos la única estación en el sureste de México que lo hizo) Con Live Earth las cosas fueron diferentes. Desde un principio intentamos transmitir el evento, por que consideramos que era un acontecimiento global importante y por que el asunto del Calentamiento Global es algo que nos concierne a todos los habitantes del planeta. La gente de la organización del concierto, dijo en un principio que no había problema, que simplemente necesitaban definir el satélite por el cual se iba a realizar la transmisión de todo el evento.
Pero, para sorpresa de todos, hace un par de días recibimos una comunicación por parte de la gente del concierto con una noticia que nos tomó por sorpresa: habían cedido los derechos de la transmisión a las 40 principales y que dependía de ellos si nos permitían, o no, bajar la señal y difundirla. Evidentemente, el gerente nacional de 40 principales dijo que no, con el gran argumento de que la estación que ellos poseen aquí en Mérida tiene mayor cobertura que la nuestra, lo cual es cierto, pero a mi no me deja de parecer increíble el asunto. Especialmente por que de lo que se trata es de difundir un mensaje a nivel mundial y la lógica enseña que mientras más medios tengan ese mensaje en su señal, pues mayor puede ser el número de personas que conocerán el mensaje. Me resulta difícil de creer que la organización de Live Earth, le deje el decidir una cuestión de esta naturaleza a un personaje ajeno a la misma y al que le mueven por sobre todo intereses de carácter comercial, que están muy distantes a la creación de conciencia colectiva de un asunto de carácter social. Es evidente que su negativa tiene esos intereses, los cuales le provocan además una enorme ceguera y una gran falta de conocimiento del medio ya que de haber investigado un poco, se habría dado cuenta de que nosotros somos una estación pública de carácter universitario y que en ningún momento pretendemos competir con los 40 principales. Lo que me trae al siguiente punto: es increíble que la gente de Live Earth, no esté conciente del significado que es el de llevar el mensaje a través de un medio como el nuestro, un medio hecho por y para universitarios que son precisamente quienes tienen en gran medida la responsabilidad de hacer algo, en términos sociales y científicos, por revertir el asunto del cambio climático en la tierra.
George Yúdice dice: “El arte se ha replegado completamente en una concepción expandida de la cultura capaz de resolver problemas incluida la creación de empleos. Su propósito es contribuir a la reducción de gastos y a la vez mantener un nivel de intervención estatal que asegure la estabilidad del capitalismo. Dado que en la esfera cultural casi todos sus actores han adherido a esta estrategia, la cultura ya no se experimenta, ni se valora, ni se considera trascendente. Y que en la medida en que ello ocurre, las demandas de la cultura ya no están ligadas a dicha estrategia”
Yúdice tiene mucha razón, y ejemplos como el de la transmisión de Live Earth y el asunto de las New Seven Wonders lo confirman: la cultura ya no es trascendente y está ligada simplemente a los intereses del gran capital.

Momento Climático 4…

En el año 2000, muchos tuvimos la oportunidad de viajar de regreso a un tiempo en el que el rock, aún trataba de distanciarse del gran capital. A una época en la que los grupos viajaban en autobús, tratando de encontrar su propio camino. Eran los días de groupies, sexo, rock and roll y libertad. Viajamos hasta 1973 de la mano de Cameron Crowe, y tomamos la carretera junto a la banda Stillwater y su séquito, compuesto de legendarias groupies, manager y un joven aspirante a periodista de Rolling Stone llamado William Miller. Supimos junto a ellos lo que era realmente amar a una tonta y pequeña pieza musical, o alguna banda...amarlos hasta que duela.
El momento climático lo compone la que tal vez sea una de las mejores escenas filmadas por Crowe. Russel Hammond (Billy Crudup) el guitarrista líder de Stillwater, es rescatado luego de una noche de fiesta en la casa de un grupo de fanáticos, a la que ha asistido después de una seria confrontación con los miembros de la banda. Junto a él, ha estado William Miller (Patrick Fugit) el joven aspirante a cronista de la prestigiada revista musical, quien tiene una sola preocupación: regresar a casa. Después de una maravillosa despedida, cortesía de Roadi Gregg (Gary Douglas Khon) (mirad la cara de esperanza y añoranza de una de las fanáticas al despedirse de la banda) nos encontramos en el interior del autobús, junto a un grupo destrozado por las circunstancias propias de la gira y de la convivencia diaria.
La cámara va tomando a cada uno de los cabizbajos personajes que han emprendido, tal vez sin saberlo aún, un viaje hacía el autodescubrimiento. Mientras, alguien ha puesto una canción…una gran canción: Tiny Dancer de Elton John. Conforme las notas van in crescendo, la música comienza a ejercer un poder transformador en los ocupantes del transporte, y la catarsis ocurre: la música les eleva hasta hacerlos nuevamente parte de la misma familia. Justo al momento del coro, William se voltea hacía la legendaria Penny Lane (Kate Hudson) para decirle: “ I have to go home”. Ella le mira, le pone una mano en la cara y sentencia con dulzura y seguridad: “You are home” Crowe, utiliza entonces el close up para que todos entendamos lo que el joven reportero acaba de descubrir.

Aquí la tienen, de Almost Famous la gran secuencia de Tiny Dancer…el momento climático número 4…



Se ha escrito muchísimo acerca del rock and roll. Desde perspectivas como la que representa en el filme la madre de William, Elaine (una maravillosa Frances McDormand) en el sentido de que es una influencia corruptiva, sin olvidar a aquellos que insisten en que la música carece de significado. Y claro, está esa gente como Cameron Crowe, que reconocen al rock and roll, como una experiencia compartida por mucha gente. El rock puede ser corto y directo y claro, puede ser muy divertido; pero también tiene algo que le permite hablar sobre lo que amamos, añoramos, tenemos, pensamos, sobre lo que nos hiere profundamente y así, sobre una lista interminable de temas.
Crowe captura en Almost Famous, a toda esa esencia del rock, la cual tiene su momento culminante en la escena que acabamos de ver, pero que también puede encontrarse en el espíritu salvaje de personajes como Saphire (Fairuza Balk) o en espíritus mucho más tiernos como el de Penny Lane, quien cree que ella y otras groupies son las musas inspiradoras de bandas como Stillwater, alguien que absorbe como esponja, todas las experiencias que la gira le deja. Esta es un filme acerca de los problemas obvios y de la locura que rodea al rock. Es acerca de lo que lleva a la gente hacía él, gente que a pesar de sus fallas, resulta capaz de amar y ser amados como cualquiera de nosotros. El gran mérito del filme, es capturar al libre espíritu de toda una época, en una agridulce historia de amor.
Es una película que habla sobre una gran pasión, una pasión que parece perderse, pero que aún es capaz de tocarnos en lo más profundo…hasta hacernos echar a volar la imaginación y creer que un mundo mejor es realmente posible. Crowe obviamente tiene esa pasión y la comparte a través del cine, con aquellos que también la poseemos. Es la pasión por el mundo del rock y por esa contagiosa libertad que de él emana.

ZAZ…largo post.

PS1…hoy es noche de programa de radio, noche de Magazine…escuchad en: www.radio.uady.mx a las 7 pm…msn: magazine_universidad@hotmail.com.

Salud pues…….

jueves, julio 05, 2007

De la estupidez de las 7 maravillas y el momento climático número 5...

Seven Readers!!!

Es posible que por el siguiente comentario, éste blog sea calificado de apátrida, anti yucateco (lo que en estos lares, puede ser peor) o simplemente de anti todo, y aunque la verdad sea algo subjetivo, a mi me parece que lo que diré a continuación es ciento por ciento verdadero: el concurso para elegir a las 7 nuevas maravillas es una mamada, por lo tanto votar por Chichén Itzá es también una total y auténtica pérdida de tiempo; significa también un triunfo del gran capital que busca atragantarse con todo aquello que pueda, incluido por supuesto nuestro patrimonio cultural.
Pongamos las cosas en contexto. Desde hace 5 años un empresario Suizo de nombre Bernard Webber a quien seguramente en una tarde se le ocurrió un brillante negocio: llevar a cabo una encuesta mundial para elegir a las “7 nuevas maravillas” del mundo. Se dedicó entonces a embarcar a gobiernos, y sobre todo a empresas transnacionales en la promoción de este gran negocio. Es evidente que las transnacionales decidieron entrarle y juntos han llegado a un momento clave: quedan 10 sitios, diseminados por todo el planeta que se disputan el dudoso honor de ser considerados como “nueva maravilla” (lo cual es una gran contradicción, pues todos los lugares son una maravilla per se).
Entre todos estos lugares, quedó Chichén Itzá, un lugar hermoso e impresionante que ha quedado como vestigio de la avanzada cultura maya. En los últimos meses se ha desatado una campaña privada y comercial para promover el voto por Chichén para se considerada una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo. Sobra decir que la campaña ha sido avalada por la Presidencia de la República, el Gobierno del Estado de Yucatán, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, entidades contagiadas por la fiebre propiciada por esta competencia que tiene abiertos propósitos comerciales, en la que se han involucrado empresas Coca-Cola, Televisa, Bancomer, Televisión Azteca y Telmex. Lo que hemos visto en los últimos meses es como el poder económico, es quien decide el estatus y la importancia de bienes que tienen una enorme importancia cultural para el país. Lo hacen por que son precisamente los grandes empresarios y las cadenas hoteleras, quienes recibirán enormes beneficios si Chichén es considerada como una “nueva maravilla” (coño…!que ya es una maravilla¡). Es obvio que las comunidades de los alrededores de la zona, no recibirán ningún tipo de beneficio, sino que continuarán en el más profundo de los atrasos y viviendo del sub empleo que genera el turismo desmedido y la falta de planeación gubernamental hacía con los visitantes y pobladores de la localidad.





Como estará la cosa que la UNESCO pintó su raya deslindándose del asunto, pues la elección no corresponde a ningún tipo de interés por la preservación del patrimonio cultural de la humanidad. Argumentó también que no pueden compararse sitios como la Torre Eiffel o la Estatua de la Libertad con ciudades como Machu Picchu o la espléndida Petra en Jordania.
Por todo ello, me parece que es evidente que votar y apoyar esta campaña, resulta en una idiotez mayúscula. Pero expresar esto parece ser tan malo y apátrida como lo fue la actitud de Salcido, Pardo y Osorio al negarse a ir a la Copa América, o tan malo como decir que detesto al máximo a la Trova yucateca pues ésta no pasa de las mismas tres canciones (Peregrina, Pájaro Azul y el Caminante del Mayab) lo que la convierte en aburridísima.
Me niego entonces a votar por Chichén, pues si bien el turismo aumentará, también con eso aumentará el deterioro de la zona arqueológica al no existir una planeación adecuada para su preservación y conservación. Y claro, aumentarán también las ganancias de los hoteleros, los empresarios y los tiburones capitalistas a quienes solo les interesa lo que la campaña pueda retribuirles en términos económicos.
Me vale que me digan apátrida o anti yucateco…prefiero serlo, a ser víctima de un despliegue mediático carece de contenidos precisos y que solo busca, una vez más, embaucar a quien se deje.

Momento Climático 5…

¿Qué es lo que nos hace humanos? ¿Nuestra inteligencia? ¿Nuestra capacidad de sentir? ¿Nuestra capacidad de crear? ¿O de razonar?...¿O será nuestra capacidad de dominar a nuestro entorno?.
Todas estas preguntas surgen al mirar un filme tan poderoso como Blade Runner. Hace algunos posts hablábamos de este gran filme con motivo de su vigésimo quinto aniversario. Le ví aquella noche a manera de celebración, y una vez pude perderme en ese universo simbólico planteado tan inteligentemente por Ridley Scott.
Aquí tienen el momento climático número 5: Roy, el replicante, le perdona la vida a Deckard. Existe sin embargo, un dato curioso en relación al clip que les compartí el día del aniversario del filme. El vídeo que aparece a continuación, contiene la voz en off de Harrison Ford, preguntándose y explicándose por que el replicante no le mata. Son algunas conclusiones interesantes y que, a pesar de ello, han sido eliminadas en el corte del director que es muy superior y que es el que ahora puede conseguirse sin ningún problema.






Quizá, como bien dice Roy, lo que nos hace humanos son nuestras memorias. Estas mueren con nosotros y se pierden como lágrimas en la lluvia. Son ellas, las que nos hacen sentirnos parte de algo importante y que nos dan la conciencia de algo que individualmente resulta trascendental: la conciencia de que hemos existido.

Así las cosas hoy jueves…

Salud pues……

miércoles, julio 04, 2007

Del momento climático número 6

Seven Readers!!!


Si, hubo una vez en el que cine producía grandes películas. Hubo una vez en la que Hollywood producía grandes películas y en la que su cine respondió a momentos muy particulares de la historia. La Segunda Guerra Mundial fue una de esas coyunturas en las que la industria fílmica tuvo que tomar partido, exaltar el espíritu aliado y al mismo tiempo, darse el lujo de producir algunas de las mejores películas de todos los tiempos. Casablanca es uno de esos filmes, que, sin embargo, fue el resultado de una combinación de factores que hicieron de una película promedio, algo realmente grandioso. ¿Qué fue exactamente? ¿Lo problemático de su rodaje? ¿Su reparto? ¿Sus diálogos perfectamente estructurados, que arrojaron algunas de las mejores líneas de la historia del séptimo arte? Ustedes elijan. Lo cierto, es que una vez que se ve Casablanca, ésta película se queda grabada para siempre en la memoria fílmica.
La primera vez que vi completa Casablanca, fue hace exactamente un año. Era una noche lluviosa y me encontraba completamente sólo en un cuarto de hotel en la Ciudad México. Lejos de todo y de todos, prendí la laptop y decidí poner el DVD que me habían prestado para poder ver el filme. Mientras la lluvia caía, la pequeña pantalla de la computadora iluminaba a la oscuridad en la que se hallaba aquella fría e impersonal habitación que ocupé durante más de un mes, de aquel céntrico hotel de la ciudad más grande del planeta. Lo que sucedió en las siguientes dos horas fue maravilloso, por que por un momento esa habitación se llenó de vida, de emoción, de romance. Ante mi desfilaban grandes actores, grandes actuaciones y grandes momentos. Me dejé llevar por completo y me perdí en un filme poderoso y mágico, que tiene dos virtudes: por un lado una impecable realización (algo casi milagroso, pues su director Michael Curtiz era un hábil artesano, pero en ningún momento un director extraordinario) y por el otro es un evidente producto de época, que sin embargo hace alusión a verdades, principios y sentimientos universales y, desde mi punto de vista, atemporales.
¿Y, es que existe algo más universal y atemporal que un gran amor? Por que Casablanca es eso: ante todo es la historia de un gran amor, y, para colmo, un amor maltratado por las circunstancias que le terminarán impidiendo su culminación. En ello recae gran parte de su éxito. Recuerdo que cuando terminé de verle, lo único que pude hacer fue quedarme mirando por largo rato al techo del cuarto, tratando de comprender lo que había visto. Supuestamente debía escribir un ensayo con los aspectos teóricos de Casablanca (me encontraba en el DF tomando un curso de apreciación cinematográfica y lectura de imágenes, como tal vez recuerde algún viejo reader) y simplemente no podía hacerlo, pues era posible teorizar cuando lo que ha sido tocado no es precisamente la parte intelectual del cerebro, sino aquella, quizá más escondida, en la que se hallan los sentimientos.
Bogart y Bergman, son la combinación perfecta. Él sobrio, fuerte, invulnerable. Ella, llena de fortaleza pero al mismo tiempo de una vulnerabilidad apabullante. Ambos se combinan con maestría para construir a dos de los personajes más grandiosos de la historia del cine. Pero a ello, hay que añadirle al reparto que les acompaña: Paul Henreid, Claude Reins, Syney Greenstreet, Peter Lorre, Dooley Wilson y Conrad Veidt. Todos están excepcionales en sus respectivos papeles.
No existe un momento más climático que el que verán a continuación (por cierto, tiene subtítulos en Portugués…lo lamento…) Rick, sacrificando su amor, anclándolo a un recuerdo. Ilsa mirándolo con los ojos vidriosos, sin derramar ni una sola lágrima (el se lo impide. Para luego verla partir en el medio de una noche en la que neblina es cómplice de un amor que se destruye, con un gran fondo musical.
Así que sin más preámbulo aquí tienen el momento climático número 6….es Casablanca…



Pero hay algo más que hace de Casablanca tome un lugar importante en la memoria fílmica de cada persona que decide verla; o caminando un poquito más lejos: en quien busca una especie de inspiración o redención. En algún nivel, todo personaje en la historia tiene una catarsis y su vida cambia de manera irrevocable. Rick quizá sea el más obvio, pues aprende a vivir de nuevo; en lugar de esconderse de un amor que sabe perdido. A él, se le recuerda que existen cosas en la vida más nobles e importantes qué él y que debe ser parte de ellas. Louis, el policía corrupto, obtiene su redención al ser testigo del sacrificio de Rick, lo que le inspira a elegir un bando en la lucha. Lazlo, es redimido cuando se le muestra que a pesar de que existen miles que le necesitan como un héroe, existe alguien en quien apoyarse cuando necesita inspiración. Ilsa, está dispuesta a sacrificar su felicidad para que Lazlo pueda seguir viviendo y luchando. Incluso Ferrari, el líder del crimen organizado en Casablanca, recibe cierta redención al señalar a Rick como la puerta de escape para Lazlo e Ilsa, aún cuando no hay ninguna ganancia para él en el asunto.
Y esa es la belleza de esta película. La he visto varias veces en un año, y nunca falla pues siempre he encontrado algo nuevo sobre lo cual reflexionar, y lo más importante, todas las veces que la miro, sueño con que Ilsa no tomará ese avión y regresará junto al amor de su vida. Y entonces, además de redención, uno encuentra algo que es igual o más grande: la esperanza de que todo puede cambiar.

El gran díalogo…

Rick: Last night we said a great many things. You said I was to do the thinking for both of us. Well, I've done a lot of it since then, and it all adds up to one thing: you're getting on that plane with Victor where you belong.
Ilsa: But, Richard, no, I... I...
Rick: Now, you've got to listen to me! You have any idea what you'd have to look forward to if you stayed here? Nine chances out of ten, we'd both wind up in a concentration camp. Isn't that true, Louie?
Captain Renault: I'm afraid Major Strasser would insist.
Ilsa: You're saying this only to make me go.
Rick: I'm saying it because it's true. Inside of us, we both know you belong with Victor. You're part of his work, the thing that keeps him going. If that plane leaves the ground and you're not with him, you'll regret it. Maybe not today. Maybe not tomorrow, but soon and for the rest of your life.
Ilsa: But what about us?
Rick: We'll always have Paris. We didn't have, we, we lost it until you came to Casablanca. We got it back last night.
Ilsa: When I said I would never leave you.
Rick: And you never will. But I've got a job to do, too. Where I'm going, you can't follow. What I've got to do, you can't be any part of. Ilsa, I'm no good at being noble, but it doesn't take much to see that the problems of three little people don't amount to a hill of beans in this crazy world. Someday you'll understand that. Now, now... Here's looking at you kid…


ZAZ!!...largo post…

Así las cosas hoy miércoles….

PS1…Este blog está de luto por la muerte de un extraordinario personaje del deporte en México: Pepe Espinoza. Tuve la oportunidad de conocerle y platicar con él varias veces cuando me ayudó en mi proyecto de Tesis en la Licenciatura. Un tipazo, un gran comentarista y un experto en Fútbol Americano y Básquetbol. Una pena…


Salud pues……

lunes, julio 02, 2007

Del primer aniversario del fraude y el momento climático número 7…

Seven Readers!!!

Hace exactamente un año, éste país se cimbró hasta los cimientos en uno de los días más extraños de su historia. A las 11 pm. de aquel domingo 2 de julio de 2006, el presidente del IFE Luis Carlos Ugalde, salía en cadena nacional a anunciar que era imposible conocer quien había sido el ganador de la contienda electoral por la Presidencia de la República. Un par de minutos después, Vicente Fox, en el clímax de sus torpezas, salía en cadena a decir exactamente lo mismo. Ahí iniciaron las sospechas de que algo no andaba bien. En los días posteriores, la incertidumbre aumentó y tuvo otro momento culminante con aquel lentísimo conteo de actas del miércoles 5, transmitido por la televisión, en el que a la media noche Felipe Calderón "revertía" el resultado adverso y tomaba una delantera por sobre Andrés Manuel López Obrador que ya no perdería. Ganaría la Presidencia por poco más de 200 mil votos.
El candidato “perdedor” iniciaba entonces un movimiento de resistencia, que implicaría la toma del Paseo de la Reforma y otras acciones, que serían desacreditas por los grandes medios de comunicación, generando así el principio del declive del movimiento del tabasqueño.
A un año de distancia, sigo creyendo que López Obrador ganó las elecciones y que el triunfo le fue despojado a partir de un complejo fraude. Ese triunfo hubiese implicado un gobierno que por lo menos trataría de hacer las cosas de otro modo, de una manera en la que los que menos tienen recibirían tal vez un poco más. Y vino entonces el despojo y luego un movimiento que en un principio parecía dotado de esperanza, de ser el principio generador de un verdadero cambio, una revolución pacífica. Pero ello no sucedió, por que si bien es cierto que hubo una gran campaña para desacreditar al movimiento, éste nunca supo salir del mismo discurso y terminó por perderse en la repetición, la redundancia y la poca capacidad argumentativa. Lo único que hizo entonces fue exhibir su poca capacidad para convertirse en un verdadero movimiento ciudadano desde el cual pudiesen sentarse las bases de la transformación de la nación.
Este blog, tuvo durante un año la imagen del lazo tricolor que representa a quienes consideran que hubo fraude. Hoy, esta imagen ha sido cambiada.






Lo he hecho por que considero que ha cumplido su cometido: el denunciar el fraude y a Felipe Calderón como un Presidente Ilegítimo. Pero, una vez demostrado eso, es imposible seguir apoyando a un movimiento que hoy no tiene pies ni cabeza, por que López Obrador ha perdido la oportunidad de aglutinar a las fuerzas de Izquierda que existen hoy en México (lo cual no es del todo su culpa, son demasiadas facciones que velan por sus propios intereses particulares, los que no están dispuestos a dejar por el bien del país) y la ha perdido por que parece ser que solo se escucha a si mismo.
A un año del día más negro en la historia moderna del país, hoy no parece existir un solo líder capaz de generar la posibilidad de un cambio radical en México. Existe hoy una clase política sucia, corrupta y que sólo sirve a intereses de grupo y particulares…lo triste, es que parece ser que así seguirán las cosas por mucho tiempo.

Momento Climático número 7…

Cameron Crowe y su promisoria ópera prima. El año 1989. Una pareja, con pocas posibilidades de éxito, se conoce justo después de la graduación de la preparatoria y tienen que lidiar con las presiones de familia y amigos para permanecer juntos. Lloyd Dober (John Cusack) es un kickboxer con regular talento para ese deporte, un tipo con buen corazón, pero con pocas posibilidades de éxito. Diane Court (Iona Skye) es una inteligente chica, con un futuro promisorio y un padre que la sobreprotege. Cuando se gana una beca para estudiar en Inglaterra, tiene que decidir entra la oportunidad de su vida y el buen Lloyd quien le ama profundamente.
Hay un momento del filme, en el que ambos están una crisis terrible de la relación. Diane trata de conciliar el sueño, cuando de pronto desde la ventana comienza a sonar una canción. Crowe nos muestra entonces a Lloyd sosteniendo una enorme grabadora, desde la que se escucha una gran canción: In your eyes de Peter Gabriel. Luego hará un lento zoom in, hacía un Lloyd determinado a recuperar a su amada.
La escena se convirtió en algo icónico en los ochenta, y muchos pensamos en que esa era la mejor forma de convencer a una chica de salir con nosotros: llegar a su casa con una grabadora, los bajos de los pantalones amarrados y poner dicha canción para logra que la chica cayese a nuestros pies.
Así que de la gran Say Anything de Cameron Crowe, aquí tienen con la música de Peter Gabriel el momento climático número 7…



Por cierto la mejor línea del filme, viene un poco después…y dice así

Lloyd Dober:
She's gone. She gave me a pen. I gave her my heart, she gave me a pen.



Así las cosas hoy lunes…

PS1…Que México le haya ganado a Ecuador, no es noticia…era lo menos que podía hacer….

Salud pues……

viernes, junio 29, 2007

Del momento climático 8....

Seven Readers!!

Todos en la vida tenemos momentos decisivos. Lo complicado, a veces, es saber con exactitud cuando se da uno de estos. En 1982, yo asistí a uno de los míos. Ocurrió en una sala de cine, en viejo cine del centro de la ciudad de Mérida que hoy está ocupado por una tienda enseres domésticos de esas en las que se paga por abonos chiquitos. Era el viejo cine Cantarell. Una preciosa y monumental sala, con una pantalla enorme y con estatuas griegas en sus paredes. Tenía también un amplio y largo balcón, desde el que se podía ver aún más cerca la pantalla. Un cine con personalidad, no como los de los complejos modernos que son todos prácticamente iguales y en donde abundan los patanes cinematográficos entrenados en la cultura de las palomitas.
Una tarde otoño de aquel año, 4 niños (y una mamá), todos alumnos de primaria del Colegio Americano, entraron a la sala con el propósito de mirar una película de la cual todos en la escuela hablaban. Ninguno tenía la más remota idea de que el filme había recibido más de 17 minutos de ovación, al término de su proyección en el festival de Cannes (es más…ni siquiera sabían que era y donde estaba Cannes) o que había roto todos los récords de taquilla en el mundo entero. Simplemente iban ahí, por que era la película infantil más comentada y había que verla.
Yo era uno de esos niños. Recuerdo haberme comprado en la dulcería (con los 7 pesos que me dio mi mamá) unas fantásticas grajeas de chocolate marca Escalona y un refresco. Después de mirar el noticiero (en esa época en todos los cines pertenecientes a COTSA, pasaban un noticiero cinematográfico, cortesía de Demetrio Bilbatúa) y un par de cortos que no recuerdo, finalmente la película empezó: E.T. de Steven Spielberg
Hay momentos que me vienen aún a la memoria: fue tal vez la primera película que ví de principio a fin sin pronunciar ni una sola palabra, fue la primera cinta que me sacó lágrimas en el cine, pero sobre todo fue el primer filme que miré y que me hizo preguntarme constantemente ¿Cómo lo hacen? Esa pregunta rondó por mi cabeza durante toda la proyección y al final de la cinta. Tardé más de veinte años en responderla. Y hoy, cuando tengo todos los elementos para hacerlo, cuando sé exactamente cómo se hace, aún recuerdo aquella tarde de otoño en la que supe que había quedado enamorado para siempre de eso que llaman cine, y esa tarde, aunque no estaba muy consciente de ello, supe que el resto de mi vida estaría dedicado a resolver esa pregunta. Ahora, no solo la resuelvo, sino que comparto con mucha gente y por diversos medios, el producto de esas resoluciones.
Hubo muchas escenas que resultaron climáticas: el vuelo en bicicleta, la muerte y posterior resurrección de E.T., la borrachera de Elliot y tantos más. Pero ninguno como el final del filme.
Después haber pasado por un sin fin de vicisitudes, el pequeño y simpático extraterrestre dedicado a la botánica, ha conseguido su objetivo: ha llamado a casa y vienen a rescatarle. Han evadido para ello a todos los servicios de seguridad del gobierno y ahí está, frente a la nave espacial que le espera para regresarle al planeta de origen. Elliot (Henry Thomas) el chico que le ha ayudado en su periplo por la tierra, le mira con desconsuelo. Ambos, expresan el dolor por la partida con un simple “ouch”. Al fondo los padres de Elliot, Mary (Dee Wallace) y Keys (Peter Coyote), miran la escena con emoción. Lo mismo hace la pequeña Gertie (Drew Barrymore) quien presa de las lágrimas se aferra a su hermano mayor Michael (Robert Macnaughton). E.T. y Elliot se abrazan, y cuando están por despedirse el alienígena exclama la sensacional línea: “i’ll be right here”, mientras su dedo - linterna señala el cerebro del niño (un golpe musical acentúa el momento con maestría). Posteriormente toma una planta (finalmente ese era el objetivo de su viaje a la Tierra) y camina por la rampa que le lleva hacía el interior de la nave. Hay un contraluz maravilloso mientras la puerta se cierra y mientras la compuerta del transporte espacial se va cerrando, vemos la figura de E.T. con el corazón al rojo vivo. La cámara regresa al rostro de algunos de los personajes presentes en la escena, mientras miran como la nave, que se ha elevado en el cielo, dibuja un arco iris en la bóveda celeste. La escena terminará con un close up al esperanzado rostro de Elliot.
Dirigida con maestría por Steven Spielberg y con otra excelente y memorable partitura de John Williams…aquí tienen el momento climático número 8: la escena final de E.T., el extraterrestre.





Epílogo: muchos años después, durante el reestreno del filme por su vigésimo aniversario, me descubrí secándome los ojos. No era el único. Muchos otros hombres y mujeres, entrados en la década de los treinta hacían lo mismo. Creo que no llorábamos por E.T., o por Elliot, mucho menos por Gertie. Llorábamos por que habíamos asistido nuevamente a aquel momento en el que nuestras nostalgias empezaron; por que por dos horas pudimos regresar a esos días en los que las preocupaciones no existen, en los que todo resulta mágico. Estaba seguro de que lloramos por nosotros mismos y por lo que, en algún momento, habíamos dejado de ser.

Así las cosas hoy viernes….happy weekend people…

Salud pues……

jueves, junio 28, 2007

De Reflexiones sobre el 2 -0 y el Momento Climático numero 9...

Seven Readers!!!

Finalmente ayer apareció algo que es muy importante en cualquier equipo deportivo: la garra y, por consiguiente, el amor a la camiseta. México no apabulló a Brasil con fútbol, sino con base en el coraje y en el convencimiento de sacar adelante a un barco que amenazaba con hundirse. Y aparecieron cuatro individualidades importantantísimas: Nery Castillo, con un gol antológico y hermoso. Maicon aún debe de estarse preguntando por ese sombrerito maravilloso que el nacido en SLP le fabricó con inspiración y una gran técnica. El delantero del Olympiakos ayer subió al máximo sus bonos europeos y de seguir así, seguramente pronto los grandes clubes abrirán sus carteras para comprarle. Tendrá, antes, que aprender a manejar sus tiempos, a encontrar la pausa en el momento preciso y a tocar el balón a compañeros desmarcados, pero va por buen camino. Ramón Morales, olvidado por Hugo en la Copa Oro, liquidó el partido con la especialidad de la casa: un soberbio tiro libre. Corrió y lucho e hizo olvidar por momentos al impetuoso Andrés Guardado. Guillermo Ochoa demostró que tiene talento para emigrar pronto al fútbol europeo. Paró todo lo que los brasileños le enviaron y Robinho aún debe estarse preguntando como diablos le sacó la pelota de los pies, en un gol cantando en el segundo tiempo. Y por último el gran capitán: Rafa Márquez ha brindado un partido extraordinario y desde el fondo dirigió con sabiduría y experiencia al equipo. Es él, quien brinda orden, es él quien tiene la visión más completa del partido y quien dirige realmente al cuadro que está en la cancha.






Se gana más con garra que con fútbol, pero se gana y se recupera algo de lo perdido en la Copa de Oro. Sigo pensando que Huguito tiene que irse y que aún se está a tiempo de traer un técnico que le brinde constancia a la Selección. Vienen dos partidos muy complicados con equipos a los que no hay que menospreciar y que se jugarán todo contra México: Ecuador y Chile. Pero no hay que negar que se ha dado un paso muy importante el día al vencer al penta campeón del mundo. Finalmente, en palabras de Roberto Velásquez: las sorpresas son hijas bastardas de los pronósticos engreídos.

Momento Climático número 9...

El año: 1980. En una lejana ciudad minera ubicada en el medio de las nubes, tres prisioneros son custodiados por los temibles guardias de un déspota Imperio. Entran a una cámara lúgubremente iluminada, sabiendo que algo terrible está por suceder. Son una princesa, un piloto regenado y un Wookie, quien lleva a sus espaldas los restos de un parlachín robot. Una respiración se oye fuera de campo y todos saben quien está detrás de ella: el siniestro Señor Sith Darth Vader. Uno de los prisioneros, Han Solo, le pregunta con cierto sarcasmo a quien dirige la cuidad, Lando Carlissian: “¿Qué está pasando….amigo?", para encontrar una terrible respuesta: sería congelado en Carbonita y entregado, si sobrevive al proceso, a Bobba Fett un caza recompensas. La Princesa, Leia…se llama, no emite ni una sola palabra. En su rostro hay desesperanza y temor. El Wookie comienza a rebelarse y golpea a varios guardias. Otros quieren dispararle, pero son detenidos por Vader ¿Por qué lo hace? ¿Piedad, compasión o simplemente por que sabe que la partida está ganada? La respuesta no es clara, pues Han Solo ha comenzado a gritarle a su amigo y compañero que se tranquilice, que habrá otra ocasión para cobrar venganza y que ahora debía concentrar todas sus energías en proteger a la Princesa. Ésta se aferra al poderoso brazo del Wookie, quien finalmente consigue calmarse. Solo y la Princesa se miran y se besan ¿es una despedida o un hasta pronto? Tampoco lo sabemos. Los guardias toman al prisionero y le bajan hacía un agujero. Y entonces sucede…Solo mira a la princesa y ésta le devuelve una mirada, no se habían dicho hasta ese momento ninguna sola palabra, bastaban las que emitían con los ojos para saber exactamente lo que sentían. Y entonces, antes de que él sea sometido al proceso de congelación, finalmente se hablan entre sí con dos de las mejores líneas de la historia del cine: “I love you….” – dice ella – “I know…” responde Solo…entonces él comienza a descender a su cadalso, sin quitarle los ojos a aquella a quien ama profundamente…
Filmado con maestría por Irving Kirshner, y con la mejor partitura de John Williams, aquí tienen el momento climático número 9 de la maravillosa Empire Strikes Back: Han Solo es congelado en Carbonita…




…fantástico…la mejor escena de toda la saga….

Así las cosas hoy jueves…

Salud pues……

miércoles, junio 27, 2007

De una nueva lista: Momento climático número 10...

Seven Readers!!!

Parte de mi trabajo consiste en analizar filmes para la radio (great job ¿eh?). Es un asunto para el que me he entrenado durante gran parte de mi vida y para él que aún lo sigo haciendo. El problema es que la interpretación de una película es un asunto meramente subjetivo. Y aunque en el trabajo se hayan seguido modelos de análisis teóricos (mi favorito tal vez es el de Cassetti y DeChio) existe siempre una importante carga de subjetividad que se plasma a la hora de emitir una opinión sobre cualquier tipo de cinta. El secreto está en disfrazar esa subjetividad con las partes teóricas aprendidas por años con el estudio de los modelos de análisis fílmico. El resultado puede ser una crítica más o menos buena en la que teoría y subjetividad se mezclan.
Pero hay momentos en los que la subjetividad puede terminar venciendo y sucumbimos simplemente ante lo propuesto en pantalla, sin mediación teórica alguna. Y lo que hay que hacer entonces, es sucumbir ante el gusto propio y dejarse llevar por el mágico poder del cine.
Así que influenciado por el último post de Janis, he decidido sucumbir ante mis subjetividades fílmicas y compartir con ustedes, nada subjetivos seven readers, los 10 momentos climáticos que más me han tocado en la historia de mi consumo fílmico. Se trata, obviamente, de una lista basada por sobre todo en mi gusto y en la que poco tienen que ver los elementos teóricos del análisis fílmico. Durante los próximos 10 posts, iré compartiendo uno a uno esos momentos, los cuales me han hecho casi llorar en una sala de cine…nah…en realidad he llorado con varios. Así que, listos…aquí vamos…

Momento climático número 10…

El año es 1987. El director Howard Deutch filmó un guión del mago del cine para adolescentes de los ochenta John Hughes, titulado Some Kind of Wonderful. Se trataba de una historia que presentaba un típico triángulo amoroso entre Watts, una tombboy (marimacho es la única traducción que se me ocurre) Keith, un tipo amable que de pronto consigue la cita perfecta con la chica más popular de la escuela, ésta última de nombre Amanda Jones.
El momento climático número 10 ocurre justo al final de la trama: Keith (Eric Stolz) y Amanda (Lea Thompson) salen de una fiesta en la que han logrado reconciliar a los renegados con los populares (Cliché…ZAZ) y afuera les espera su chofer que para sorpresa de todos es Watts (Mary Stuart Materson). Deutch entonces filma la escena con simpleza, pero a la vez con la certeza de que cada plano está puesto ahí solamente para emocionarnos. Hay un intercambio de miradas, y Watts decide hacerse a un lado y dejar a la pareja seguir su camino. Claro que Amanda, quien por supuesto tiene buen corazón, se da cuenta que Keith y Watts son el uno para el otro y dejar ir al chico. Lo que sigue es otro cliché, pero que funciona hasta generar gran emoción: una calle desierta en la que Watts camina hecha un mar de lágrimas, Keith corriendo hacía ella hasta alcanzarla y….bueno mirad….es Some Kind of Wonderful…





Mi frase favorita dentro la escena:

Watts (mientras se pone los anillos de diamante que Keith le ha obsequiado): What do you think?
Keith: You look good wearing my future.

…y yo aplaudí emocionado en la sala….

Así las cosas hoy miércoles….


PS1…¿y si hoy ganara México?...

Salud pues……

martes, junio 26, 2007

Del Silver Surfer...

Seven Readers!!

The Rise of the Silver Surfer tiene todos los elementos de una gran película veraniega: una historia simple, pero bien escrita, chicas guapas, tipos galanes, excelentes efectos visuales, buenas actuaciones y una sola pretensión: divertir.
Tim Story filma una de las historias más queridas por los amantes del universo Marvel con mucho respeto. Y es que la historia del Silver Surfer, merece todo ese respeto, pues era una de las más complejas diseñadas por Stan Leee. El super héroe que llega a la tierra con la misión de preparar la llegada de Galacticus el devorador de planetas, y que de pronto, al toparse con la humanidad, tiene que utilizar algo que siempre le había sido negado: el libre albedrío. Una presentación de tal personaje en el cine, debía ser tratada con sumo cuidado y aprovechando las características del mismo. Story lo logra gracias a dos valiosísimas contribuciones: la de Doug Jones y la de Lawrence Fisburne. Jones es un experto en el camuflaje para construir personajes fantásticos. Sus dos mejores trabajos los había hecho de la mano de Guillermo del Toro: como Abe Sapien en Hell Boy y como el mítico Fauno de la última película del jalisciense. Ahora construye nuevamente a un personaje entrañable con base en el correcto uso de su físico y con movimientos que han sido captados con precisión por los magos de los efectos visuales, quienes, con base en la actuación de Jones, le han dado una textura espectacular y verosímil al Silver Surfer. Pero la apariencia no sería nada sin una voz que conjugara con la misma y ahí es en dónde Fishburne entra en acción con su enorme capacidad vocal. Sus líneas son certeras y definitivas, y a pesar de que muchas veces son diálogos mortales (All that you know is an at end) lo dice con una calma increíble y carismática. Conforme transcurre la película, el Silver Surfer va ganando en vulnerabilidad, pero ello no significa que uno no deje de reconocer de que se trata del personaje más poderoso de toda la historia.




En cuanto a los Cuatro Fantásticos, los personajes alcanzan también mayor desarrollo en el filme. Ioan Gruffud, finalmente logra que Reed Richards aparezca como el líder del equipo (aunque el único punto gris en términos de efectos especiales, es cuando Mr. Fantástico entra en acción). Michael Chalkis sigue siendo una Mole perfecta. Chris Evans hace a un Jhonny Storm mucho más humano, y Jessica Alba está adorable como Sue Storm; yJulian McMahon hace a un Dr. Doom más siniestro. Habría que darle crédito al director de Casting por la elección adecuada de los actores.
Story le da al filme una atmósfera adecuada y permanece el mítico edificio Baxter y el auto fantástico hace una espectacular aparición.
En resumen, me parece que tal vez esta sea, hasta el momento, la mejor película del verano cinematográfico. La que cumple con todas las expectativas de un Blockbuster y la que mejor sabor de boca me ha dejado.

Veremos como termina ésta temporada de estrenos de Megaproducciones. Por lo pronto hay tres películas que no me perderé: Una es Los Simpson, otra es The Transformers (a pesar que el cine de Michael Bay me parece de lo peorcito que hay en Hollywood) y por último la nueva de Harry Potter. Con ésta última me sucede algo curioso, pues en realidad soy un enorme detractor de los libros de J.K. Rowling y de las películas generadas de los mismos (salvo la dirigida por Cuarón, que me parece es la única rescatable) pues considero que no tiene ningún mérito plagiarse todas las ideas de la literatura fantástica y no reinventarlas sino refritearlas en un producto que, ante todo, tiene intenciones comerciales. Pero, ayer ví el avance del nuevo filme y me pareció bastante más oscuro que los demás, a lo que hay que añadirle que los personajes infantiles, al menos en esos tres minutos, parecen menos ñoños que de costumbre, que Ralph Fiennes parece tener mayor participación en pantalla, y por que Emma Watson se está convirtiendo en una lolita bellísima…así que veremos….

Así las cosas hoy martes...

Salud pues......

lunes, junio 25, 2007

Del fracaso de Hugo y un aniversario...

Seven Readers!!!


Y bueno…no era de extrañar que México perdiese ante Estados Unidos. Especialmente por que fue derrotado en el terreno en el que la selección es más débil: el táctico. Cuando se vio abajo, Bob Bradley realizó los cambios exactos, ajustó sus líneas y simplemente esperó con paciencia a que las cosas le funcionaran. Y lo hicieron, con un gran gol como colofón. Cuando se vio abajo, Huguito esperó más de 15 minutos para decidirse a hacer un ajuste y lo único que pudo hacer fue amontonar gente al frente, sin ningún tipo de orden y confiando solamente en sus individualidades. Y evidentemente no logró nada. Al final, aunque hubo una leve mejoría, que tuvo como sustento al coraje y a la determinación de los jugadores, pasó lo de siempre: se perdió y lo más triste fue ante el odiado rival quien se consolida como el mejor del área.
Y ahí quedan las palabras de Hugo. El tipo que prometió que ganaría todo torneo en el que se parase la selección; el que decía que con él seguro seríamos campeones del mundo y que hoy no es ni siquiera capaz de reconocer que ha fracasado rotundamente al frente del seleccionado nacional. Un equipo que hace agua por todas partes.
Cómo se extraña ahora a Lavolpe, quien tuvo el gran pecado de no tener una buena relación con los medios, pero que logró dos cosas que Hugo parece ser que no logrará: por un lado tener un vestuario unido al máximo y plenamente convencido de la idea futbolística del técnico y, por ende, hacer que los jugadores salgan a la cancha con la plena conciencia de lo que se tiene que llevar a cabo en ella. No lo logrará por que como bien dijo Luis Aragonés (quien fuera el técnico que le llevó a España con el Atlético de Madrid) “Hugo Sánchez no es técnico”. Si a los federativos les interesara un poco la selección, tendrían ya que correr a Hugo y traer a alguien que realmente sepa el significado de entrenar a una selección, alguien preocupado por el equipo y no por si mismo y que tenga la capacidad de convencer a sus jugadores de su idea futbolística.
Y las malas noticias continúan: el miércoles contra Brasil en el debut la Copa América...el desastre puede ser mayúsculo. Aunque si le ganan a los cariocas…todo se nos puede olvidar…así es el fútbol.
Lo mejor de ayer: Nery Castillo, un jugador diferente y que si aprende a soltar más rápido la pelota puede aportar mucho para el equipo. (¿por qué diablos lo sentaba Huguito….eso es indescifrable?).
La transición futbolística se parece a la política: ninguna ha logrado satisfacer las enormes expectativas mediáticas que su alrededor se han generado.


25 años…

"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir".

Roy, el replicante interpretado por el actor Rutger Hauer, le dice esta frase a un golpeado Rick Deckard (Harrison Ford) al final de la maravillosa Blade Runner que hoy cumple 25 años de haberse estrenado.
Rodada en decorados humedecidos por la lluvia y la neblina que caracterizan esta película en la que apenas se ve el sol, Blade Runner unió bajo una hipnótica banda sonora de Vangelis el alma caótica de Nueva York, Londres, Bangkok y Hong Kong en un diseño visual mil y una veces imitado desde entonces y bautizado como ciberpunk, mezcla de tecnología y marginalidad existencialista. Una maravilla que tiene elementos de ciencia ficción, con personajes arquetípicos del cine negro como el detective renegado o la femme fatale.
A 25 años de distancia, son muchas las valoraciones que pueden hacerse de éste hoy clásico de culto. Éstas van desde su profundidad temática, sus cuestionamientos morales, su reinvención de la Ciencia Ficción, su forma de presentar a la tecnología, el alcance de la misma y el triunfo de los sentimientos como representación máxima de lo humano; la perfección alcanzada en términos estéticos y de puesta en escena; la partitura futurista de Vangelis y la dirección de un Ridley Scott perfeccionista, maduro y arriesgado.
Estamos ante una de las películas más importantes en la historia del cine y tal vez ante la más importante en el rubro de la ciencia ficción (algo que pueden seguramente discutirme los fanáticos de 2001: A space Odissey o de Solaris) pues sirvió para darle al género un toque de seriedad que amenazaba con perderse.
Si aún no han visto Blade Runner, deben hacerlo. Especialmente la versión del director con su plano onírico que fue retirado en su estreno comercial y sin la locución explicativa de Ford durante toda la película y el final feliz, con idílicos planos de montañas tomados de descartes de El Resplandor del propio Kubrick. El corte del director es mucho más escalofriante y con más posibilidades del orden interpretativo.
Así que aquí tienen, la maravillosa escena que les conté al principio en homenaje a Blade Runner.



Así las cosas hoy lunes…

Salud pues……