miércoles, marzo 05, 2008

De dos películas....

Seven Readers!!

Two movies:

Juno...

Hace dos años Jason Reitman nos soprendió con su ópera prima Thank you for Smoking. Era un filme atractivo, perfectamente escrito, con personajes maravillosamente delineados y con una crítica a la Noteramérica Corporativa a través de la divertida radiografía de uno de sus empleados más controvertidos: el vocero de las grandes tabacaleras. La película se convirtió en una de mis favoritas de 2006 y me pareció uno de los debuts más afortunados de los últimos tiempos.
Juno la segunda película del realizador es sin embargo un giro de 180 grados en todos los sentidos. Es un filme más íntimo, que retrata una situación particular y mucho más común que la de su anterior película. Sin embargo, me parece que termina por presentar más fallas que aciertos. El guión de Diablo Cody es interesante, pero el tono del mismo me remite a una historia idílica, a un cuento de hadas tal vez. Y es que realmente ¿qué niña de 16 años le dice a sus padres con toda la tranquilidad que esta embarazada? ¿qué padres reaccionan tan calmadamente como lo hacen los padres de Juno?.
Pero Reitman busca imprimir un tono realista a un filme que a todas luces no lo es. Basta con mirar a Juno en si misma: ahí tenemos a un personaje entrañable, adorable y único. Una chica de 16 años que detesta a la música de MTV, que reflexiona con una madurez digna de una mujer adulta y que toma una decisión tan compleja como la de dar en adopción a su hijo pensando con mucha serenidad, calma y convicción en que está haciendo exactamente lo correcto. ¿Es entonces una historia fantástica o realista?.
La planificación de Reitman va más en el segundo sentido. Sus movimientos de cámara son poco arriesgados e ingeniosos. Simplemente filma las situaciones con las más simples y sencillas resoluciones: largos two shots, planos contra plano en close up y ya. Quizá la única toma onírica y metafórica que yo pude encontrar se da cuando una desesperada Juno (¡por fin, después de casi una hora..la chica embarazada se desespera!) estaciona su automóvil a la orilla de una carretera. Le arrancará segundos después de quebrarse emocionalmente. Entonces Reitman coloca la cámara de tal manera que el plano, casi cenital, muestra un largo camino (una enorme profundidad de campo) ¿Que significa esto? Qué ese es el largo trecho que una vida de 16 años tiene que recorrer. El camino funciona como sinónimo de la vida de la protagonista, y es ahí cuando uno reconoce a un cineasta talentoso, pero poco arriesgado en este filme.




El filme tiene algunas otras cuestiones interesantes: una magnífica banda sonora y un sólido reparto. Jason Bateman, Jennifer Garner, J.K. Simmons (genial como el papá de Juno), Alison Janney y Michael Cera (quien hace el mismo papel que por dos temporadas interpretó en Arrested Devolepment). Pero la película gira en torno a Ellen Page. La chica construye a un personaje entrañable, memorable y único. Una niña adorable que utiliza perfectamente esa característica de su rostro para entrar en interesante complicidad con la cámara. Reitman también lo entiende así y sostiene por largos segundos los close ups al rostro de Page. El timing que la chica tiene para recitar sus díalogos es también sorprendente.
Me parece que la nominación al Oscar a Juno, respondió más a esa tendencia de la Academia de incluir a cintas pequeñas e independientes, con el objetivo de ganar credibilidad. Pero hay que ser realistas: estamos ante una película que cumple y nada más. Reitman me sigue pareciendo un director talentoso y habrá que ver si logra desarrollar su talento al máximo en futuros proyectos. 

There Will Be Blood...

Paul Thomas Anderson es un gran cineasta. Tiene en su haber películas llenas de creatividad y talento como Magnolia (con la maravillosa banda sonora de Aimee Mann); una de las mejores comedias románticas que he visto, Puch Drunk Love; y la irreverente Boogie Nights. Es un director con una visión muy particular del mundo, interesado siempre en contar historias de ambición, dolor y llenas de personajes cuya moralidad es cuestionable en más de un sentido. There Will Be Blood es una película en la que esos tres temas están presentes a lo largo de toda la trama. El universo de P.T. Anderson, no es un universo feliz. 
En There Will Be Blood, este universo está retratado así desde el contexto en el que se desarrolla el filme: tierras áridas, secas, en las que el cultivo no crece. El Petróleo en si mismo funciona como metáfora de las dualidades que parecen obsesionar a Anderson: es un generador de riqueza y al mismo tiempo es sinónimo de muerte, tanto de la tierra, como de los seres humanos que serán capaces de cualquier cosa por obtener las ganancias que el oro negro trae consigo.
Uno pensaría que los personajes principales representan posiciones diametralmente opuestas. Daniel Plainview es un ambicioso y poco ético magnate petrolero. No dudará en utilizar cualquier tipo de recurso con tal de poder acumular mayor poder económico. Su ambición resulta por momentos enfermiza y todos sus medios llevan al mismo fin: el crecimiento de su poder. Eli Sunday es un predicador rural quien aparentemente lo único que pretende es el crecimiento de su feligresía. Pero en realidad no es muy diferente a Plainview: es un tipo manipulador y ambicioso, que no tiene ningún empacho en manipular a los adeptos a su iglesia, para conseguir sus propios fines. A ambos personajes les mueve la sed por el poder. Anderson lo entiende y tienen que mirar, como cuando los retrata juntos nunca aparece un personaje sobre el otro. Siempre están en el mismo nivel, salvo en tres momentos: cuando Plainview golpea a Sunday, pues sus milagros no han podido sanar a su hijo, cuando Sunday bautiza al magnate y en la última secuencia del filme. 



Daniel Day Lewis es un actor prodigioso. Alguien que se mete completamente en la piel de su personaje y se transforma para presentarnos a un tipo sin moral alguna. Crea a un personaje violento, sin escrúpulos y dispuesto a todo para acrecentar su riqueza. Day Lewis utiliza sus expresiones faciales y corporales con asombrosa facilidad. Es un actor realmente completo. 
Paul Dano resulta en un acierto de casting. Desde Little Miss Sunshine, ya había demostrado su capacidad actoral y me parece que estamos ante su consagración. Su personaje es aparentemente timorato y sin carácter, la mirada y la parsimonia que Dano le provee, le presentan como lo que es realmente: un lobo con piel de oveja.
P.T. Anderson ha filmado una película que se convierte en una durísima crítica a dos de los cimientos de la Unión Americana: al capitalismo y a la religión. Los convierte en un equivalencia y muestra sin ningún tipo de remordimiento que ambos se fundamentan en los mismo principios: la manipulación, la falsedad y la ambición desmedida por el control, los cuales parecen ser para Anderson los valores en los que los dos sistemas se fundamentan. ¿Ustedes, que piensan?...
Un logro...

Así las cosas hoy Miércoles...

PS1...Dice Germán Martínez, el clon de Calderón que preside al PAN,  que le ley es la única ética a la que deben ceñirse los servidores públicos. Hace unos días hablaba con un funcionario público quien me decía lo mismo en relación a unos casos de nepotismo en uno de los niveles de gobierno. Esta persona me argumentaba que mientras que todo fuera legal, la ética pasaba a segundo plano. Perdón pero yo no comprendo. La ética me parece que está por sobre la ley. De hecho, según lo entiendo, la ética regula a la ley y no al contrario. Parecería que quienes hoy ocupan un cargo público entienden perfectamente que la ley es manipulable y ello incluso termina por parecerles ético. 


ZAZ...largo post....

Salud pues.....

6 comentarios:

Dea dijo...

Zaz! sí, largoooo pooooossstt! Tendré que regresar a leerlo después porque el deber me reclama.

Beso.

Damaris Guadalupe dijo...

Juno me gustó mucho (ya te lo había comentado jeje) si quieres el soundtrack lo bajé de un torrent y pues si quieres te lo mando, relamente vale la pena.
Ya llegaron los libros?
Un abrazo

controlzape dijo...

A mí también me gustó Juno.

A diferencia de tí yo no ví que le dijera "con toda tranguilidad" a sus papás que estaba embarazada. De hecho estaba cagada de miedo. A los 16 años uno pasa todo el tiempo tratando de evitar que se note ese miedo con resultados bien irregulares. Que se ven en la película.

Igual con la reacción de los papás. Si bien el papá no sacó la escopeta para ir por el mocoso para obligarlo a casarse con Juno tampoco reaccionó "calmadamente". Se malviajó y lo deja bien claro cuando le dice a Juno que pensaba que ella sí tenía sesos para no caer en una situación tan manida.

Y a lo largo de toda la película hay más momentos de desesperación que el que describes (como cuando Juno se entera de que el papá de su chamaco va a ir con otra al baile o cuando está en la clínica para abortar). Sólo en uno llora pero ¿para qué queríamos a una mocosa chillona durante toda la película? El llanto como medio de expresión ya de por sí es muy limitado.

Otro desacuerdo. Lo de dar a adopción al bebé no es una decisión tomada con base en "hacer lo correcto". Fue una decisión totalmente irracional y por eso es genial (tan irracional como puede tomar una decisión una chava de 16 años de conservar a un bebe o abortarlo). Fueron las uñas. La puras uñas. Yo casi me paro a aplaudir por ese recurso.

En lo que si estoy de acuerdo contigo es que la cinematografía estuvo simplona. Pero los prefiero a los paneos larguísimos que me provocan ataques epilepticos de Reygadas.

Mónica...Cine Cuentos. dijo...

hola... me gustaron tus comentarios. La pícula que vi fue Juno y coincidimos en los comentarios.

También me gusta mucho el cine. Bsss. Te invito a leer los comentarios de cine en mi blog, en la barra de navegación están de muchas películas.

Nos vemos.

Mariana dijo...

¡Demonios! Se borró mi comentario largo y chido que había escrito. No sabré repetirlo, pero aquí va mi intento.

Te comentaba que por cuestión de historia personal Juno me causó conmoción y gusto. La lloré muy rico y la disfruté también porque como dices su banda sonora es estupenda.

Con mis amigas la he platicado largo y tendido y hemos coincidido en la forma ligera y desapegada que está tratada, hasta saca de onda.

La nota al pesonaje de Jennifer Gardner me parece lo más conmovedor de la película.

La otra no la he visto, There will be blogs... digo, There will be blood me parece digna de verse... ahora sí que ya veré.

¡Besos muchos!

Mariana.

Antonio dijo...

Ya tengo bastantes ganas de ver Juno. No había podido comentar. Qué mala onda lo de tu programa de radio ¿Qué opinas de la estrategia mediática del gobierno federal? Parece que entre el spot pro-privatización de PEMEX amelcochado con el estilo de López Velarde y las declaraciones de Mouriño para tranquilizar a las amas de casa (preocupadas estaban ellas), tenemos un gobierno federal de corte telenovelero.

Un Abrazo.