lunes, junio 10, 2013

De Cristianos, Política e Ilegalidad..

Seven Readers!!...

Con la rapidez con la que se difunden los videos virales en estos tiempos de internet, ayer domingo por la mañana los internautas mexicanos fuimos testigos de un hecho inédito: la entrega de las llaves de la ciudad de Monterrey a Jesucristo. Si, lo que quizá podría ser material para un sketch de Saturday Night Live fue en realidad un hecho que navegó entre lo risible y lo patético protagonizado por la alcaldesa panista de Monterrey Margarita Arellanes en un reunión denominada Monterrey Ora, evento convocado por grupos cristiano - evangélicos y por una "Alianza de Pastores" de dicha ciudad. La alcaldesa comenzó leyendo el salmo 40 pero quizá debió comenzar por leer el artículo 40 constitucional en donde se expresa que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en un república laica. Cual predicadora en ciernes, Margarita Arellanes dio una un sermón que le puede garantizar empleo en las iglesias de "Pare de Sufrir" una vez que termine con su cargo público. Como alcaldesa quizá resulte en una excelente pastora.
Si ustedes - queridos readers - aún no han visto el video del acto, lo comparto a continuación: 


Pero más allá de las reacciones generadas por el ridículo y la violación al estado laico hecha por la Alcaldesa, vale la pena observar las reacciones de la gente que la acompaña en el presidio y el audio de las personas que se encuentran presentes en el acto. Nadie emite algún gesto de extrañamiento ante el hecho de que una autoridad estaba cometiendo en ese momento un acto contrario a las leyes mexicanas,  incluso la persona de lentes que se encuentra atrás de la política panista levanta, las manos al cielo en señal aprobatoria y de alabanza.  En resumen, los cristianos ahí presentes aprobaron la ilegalidad y no tuvieron ningún tipo de dilema moral al hacerlo.
El Cristiano Evangélico Mexicano está plenamente convencido de dos cosas: que su máxima autoridad es Dios y que toda autoridad "terrenal" ha sido impuesta desde el cielo. Sustentan esta creencia en la carta de Pablo a los Romanos que en su capítulo 13 dice lo siguiente:

Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

El verso ha sido utilizado con muchos fines, pero en el caso de los cristianos evangélicos tiene que ver con alianzas políticas entre sus cúpulas y las del poder político. Cuando yo pertenecía al cristianismo evangélico en algunas clases de jóvenes se nos enseñaba, literalmente, a ser "mansos y obedientes" en relación a los gobernantes pues sus actos eran "inspirados por Dios". Cuestionar a las autoridades era algo impensable pues era como poner en duda al cielo mismo. Con los años entendí perfectamente cual era el fondo de todo aquello: por un lado se generaban ciudadanos poco o nada interesados a participar en política  - a menos que lo hicieran desde el partido gobernante - y mucho menos dispuestos a cuestionar las decisiones gubernamentales, particularmente en esos años en los que el PRI operaba como la dictadura perfecta. Y al mismo tiempo, eso garantizaba que las iglesias evangélicas y sus líderes crecieran cobijados por un poder feliz de que al interior de las mismas se estaba creando una masa acrítica y dispuesta a aceptar todos los actos de autoridad, mientras reprobaba a todos aquellos que se manifestaban por cambios en el sistema político pues quienes los enarbolaban eran pecadores condenados por oponerse a las autoridades emanadas de Dios.



Con el tiempo esa perversa complicidad entre sistema e iglesias ha ido cambiando de manera paulatina. Ya no es solo un partido el que gobierna y ya son muchas ideas las que comienzan a ponerse en practica en términos de leyes y decisiones de gobierno. Las iglesias se han opuesto a políticas gubernamentales que tocan a sus dogmas e intereses - leyes sobre aborto y matrimonio universal por ejemplo -  y han comenzado a manifestarse en contra de las mismas. Aún no encuentro una explicación convincente que justifique tales cambios en el actuar cristiano evangélico, porque en interpretando literalmente a la Biblia, esos actos vienen de una autoridad impuesta por Dios y resistirse a los mismos es resistirse a los designios celestiales pero parece ser que en este tipo de asuntos Romanos 13 simplemente no aplica.
Esto habla entonces de una espeluznante doble moral al interior de las iglesias cristianas: te aplaudo cuando me conviene, te rechazo cuando no. Vale aclarar que no creo que todos los cristianos actúen con mala fe. Muchos consideran que una declaración de sujeción a la divinidad como la emitida por la alcaldesa de Monterrey es algo que debe aplaudirse, porque están convencidos de que autoridades cuyo actuar esté regido por las creencias biblícas es lo mejor que le puede pasar a un país. No es la primera vez que los cristianos vitorean a un político que hable de Dios. Hace algunos años circuló un video en internet en el que siendo candidato Felipe Calderón se dirigía a un auditorio evangélico. Más de un cristiano compartió el video porque escuchaban a un candidato presidencial que hablaba de dios, también estoy seguro que más de uno votó por el pequeño michoacano a partir de este discurso. 





El acto en Monterrey seguramente pasará como un hecho meramente anecdótico. Dudo mucho que la Secretaría de Gobernación amoneste a la alcaldesa por haber transgredido las leyes mexicanas que garantizan la laicidad de las autoridades. Pero estoy seguro que los cristianos - evangélicos seguirán en esa línea de apoyar a quien esté en el gobierno siempre y cuando éste le garantice que puedan continuar con la sagrada encomienda de propagar el evangelio, aún sea bajo los mantos de la ilegalidad, el cinismo y la corrupción.

Así las cosas hoy lunes...

Salud pues......

2 comentarios:

Sir David von Templo Torres Quiroga dijo...

Tengo la ligera sospecha de que muchos de los individuos que conforman la clase gobernante de nuestro país creen que están en el lugar en el que están por una especie de derecho divino... Agrégale a la mezcla el hecho de que la política y la economía ha sido durante mucho tiempo cosas de familia y de cuates, y así llegamos a la conclusión de que en el ámbito social, seguimos en la Edad de Bronce...

Al menos en la edad de bronce nuestros antepasados construyeron pirámides :(

Saludos.

Martin dijo...

Pues lo triste del caso, es que si no les dejan hacer su estúpida entrega de llaves (o cualquier otra ceremonia que viole el laicismo de la sociedad) tomarán la postura del victimismo diciendo que el diablo blablabla y que la sociedad le ha dado la espalda al señor.