martes, diciembre 11, 2007

De The Billy Chronicles III...

Seven Readers!!...

La Arena Monterrey es espectacular. He estado en lugares semejantes como la Nashville Arena en los EU y el recinto regio no le pide absolutamente nada. Es una lugar idóneo para jugar básquetbol o cualquier deporte techado. Y por supuesto, es un sitio extraordinario para la realización de conciertos.
Un lugar de primer mundo, con un sonido de primer mundo, solo puede albergar a artistas de primer mundo: y Billy Joel es eso y más, un tipo universal, un fantástico compositor y un extraordinario y superdotado pianista. Un hombre capaz de echarse, en cuestión de segundos, a la bolsa a 10 800 asistentes que abarrotaban el reciento de la capital Neo leonesa la noche del pasado domingo.
Llegamos a las 20 horas, con muchas dudas de que el sitio iba a llenarse. La gente se lo tomó con calma. Fue sorprendente que 30 minutos después, no cabía nadie. El público lo conformábamos gente entre los 30 y los 45 años, aunque podía verse a algunos mozalbetes de 25 o 29, caminar por los pasillos. 
Mis lugares eran excelentes: justo frente al escenario. Una de las cosas más fantásticas de los conciertos es esa sensación de expectación que se va apoderando de los asistentes conforme la hora del evento se va acercando. En este caso, una duda rondaba el ambiente: ¿Y el piano? A esa hora, los instrumentos estaban ya apilados en escena, esperando a sus intérpretes. Saxos, guitarras y baterías, pero en un concierto de Joel lo más importante es el piano. La cuestión generó cualquier cantidad de dudas en torno a una misma pregunta: ¿De dónde saldría el piano?. La respuesta vendría a las 20:34 horas del pasado domingo, cuando las luces de la Arena se apagaron y una introducción sinfónica marcaba el inicio del concierto. De pronto el escenario se iluminó: y ahí estaba, vestido con Jeans y Saco negro, sentado al frente de un hermosísimo piano de cola el maestro: Billy Joel.
Angry Young Man comenzó con dos horas de genialidad pura, de canciones evocadores, nostálgicas y rockanroleras. Joel no es muy alto, pero su grandeza inmediatamente conquista al escenario. Bromea y se muestra simpático con la gente que le escucha. Se deleita con su público y es evidente que se siente a gusto, cómodo, en el escenario. Bromea: “Yo soy el Papá de Billy Joel” dice en español, luego, le pide una disculpa a la gente por “cegarlos con el reflejo de su calvicie” Ríe y nos hace reir. Luego al piano: las notas de We wish you a merry christmas, que el público le festeja. Esta sería una constante a lo largo del recital: Joel jugando con introducciones navideñas a sus temas más conocidos. Cada canción representa una ovación de pie. My Life fue la siguiente pieza del repertorio, y así se siguió la primera parte del concierto. Al término de cada canción se generaba una nueva expectativa: ¿Y cuál sigue? Respuesta: Clásicos, solo clásicos: Pressure, Honesty, y Zanzíbar. De esa parte dos temas que resultaron realmente memorables: New York State of mind, con su gran lírica y con una ejecución musical realmente perfecta y la maravillosa Innocent Man, que tuvo como introducción a la clásica Stand By Me. En ese momento, yo ya estaba en otro planeta completamente. La garganta llena de música y la emoción total en el pecho. Todos cantamos inspirados la popular Just The Way You Are.
Y vendrían todavía mejores cosas. Billy se sienta al piano y canta, haciendo gala de que su voz suena mejor que nunca, la gran She’s always a woman. Luego demuestra su talento con las teclas con la genial: Root Beer Rag. Una cámara situada justo al ras de las teclas, nos permite la velocidad y la precisión con las que el Maestro ejecuta el instrumento. La iluminación es sobria, pero adecuada y las luces bailan al ritmo de la música. I Go To The extremes (Billy toca el piano con el trasero…momento hilarante) y Keeping the faith, auguran un promisorio futuro para el concierto. 
Joel toma la guitarra y los primeros acordes We Didn’t Start the fire se escuchan. Trato de cantar la letra, pero los nombres y los acontecimientos históricos de 4 décadas se me escapan por completo. No importa, la canción es tan buena que pienso que suena mejor que cuando fue el primer sencillo del Storm Front de 1987. Billy Anuncia entonces que va a interpretar una canción religiosa. Para ello llama a su técnico de Guitarras, Jason Chico, a que le ayude. Para sorpresa de todos lo que estábamos ahí lo que se escuchó fue el riff de Highway to Hell de AC/DC. Billy toca la guitarra, mientras músicos y técnico se divierten. La gente está extasiada. 
Luego se sienta al piano y comienzan los primeros acordes de la magistral River Of Dreams. La arena es una locura. Nadie se vuelve a sentar. Especialmente por que sigue con la gran It’s Still Rock and Roll to me, que suena más a una declaración que a una canción pues el mensaje es claro: Everybody’s talking about the new sound it’s funny…but it’s still rock and roll to me.
Euforia total, una audiencia entregada al máximo. Músicos extraordinarios arropando al hombre del piano e interactuando con él (destacando por sobre todo la genial Crystal Taliferro) y generando una atmósfera que en ese momento solo podría describirse como única. Joel se despide y la gente pide más. Todos sabemos que el concierto no ha terminado, no puede terminar sin el gran clásico. Joel Regresa y canta la genial Only the Good Die Young
Y después…se pone la armónica. Y todos lo sabemos. Es el momento de la autobiografía. De su primer sencillo exitoso. De volver a 1973. Venid Fieles todos es la introducción. Y si, sus fieles le acompañamos al viaje introspectivo. Músico y fanáticos. Todos hechos uno, cantamos: It’s a pretty good crowd for Monterrey, and the manager gets me smile, cause he knows that it’s me they’ve been coming to see…to forget about life for a while…Y si, por 2 horas y durante 23 canciones, nos hemos olvidado de todo…de la vida y de sus problemas, de las cosas buenas y malas…Billy cantó, encantó y demostró por que es un genio, un grande, uno de los cantautores más grandes que han pisado la faz de la tierra.
Esperé más de 30 años para verle en vivo. Y si antes era todo un fan, ahora no lo soy más…Now, I’m a Believer.

En You Tube ya subieron vídeos del concierto. El primero no tiene buen audio, pero el vídeo es el mismo que se proyectó en las pantallas gigantes. Ojalá que puedan verlo antes de que alguien le quite…es la Introducción al recital 


El segundo, es el clásico vídeo de celular. No tiene buena imagen, pero lo que vale es el audio, les dará una buena idea del ambiente. Es Piano Man



Y así el concierto…
Las mejores: New York State of Mind, I Go To The Extremes, River of Dreams, She's always a Woman.
La Sorpresa: No cantó Uptown Girl.
El momento divertido: Highway to Hell.
La frase: "Police nunca pudo crear esto" (señora alucinada que se sentó junto a mí, y que una semana antes había asistido al recital de Sting y Cía)
La faltante: Scenes From an Italian Restaurant (BUAAA...aunque es un gran pretexto para ver a Billy alguna vez más en vivo)..
La más emotiva: Obvio, Piano Man.

...pero la aventura no terminaría ahí. El lunes, al regreso tendría una noticia importante…de esto se enterarán mañana….

Así las cosas hoy martes…

Salud pues……

4 comentarios:

Damaris Guadalupe dijo...

Que chido que disfrutaras tanto tanto del concierto! Yo que no soy fan (pero que si me gusta Joel) me emocioné con tu crónica. Felicidades.
Un abrazote

Rodrigo dijo...

Definitivamente MTY es un gran lugar para conciertos. Cada mes hay uno en promedio con un artísta legendario. Esta tradición dio inicio con Queen en octubre de 1981 tocando en el estadio Universitario de la UANL.
Espero que pronto llegue alguno más y se junten las dos felices condiciones para ir a un concierto: Tiempo y plata.
Saludos y felicitaciones por la obtención de un sueño

Anónimo dijo...

Qué bueno que te divertiste! ah, y sí escuche tu mensaje en mi cel, el inicio navideño (o "anavideñado?)de Piano man, se escuchaba muy simpático!. Un abrazo.
Clau

Angie Sandino dijo...

Que padre David, a mi me encanta I go to extremes,she´s always a woman y por It´s still rock and roll to me... allentown, y me fascina You may be right (creo que fue un himno para mi en la adolescencia, la cantaba todo el tiempo,ja,ja,ja)

Mil besos y que bueno que todo sobrepaso tus expectativas!