viernes, octubre 02, 2009

De Río 2016...

Seven Readers!!...

Lo que ha sucedido esta mañana en Copenhague es histórico por donde se le mire y tiene que dejarnos muchas lecciones en términos de como se van conformando los liderazgos en nuestra aldea global. La elección de Río de Janeiro como sede olímpica para el 2016, tiene que leerse como el triunfo de un país que hoy se consolida como la economía emergente más importante en el planeta y una nación que pronto estará entrando al selecto grupo de los países desarrollados. Brasil es hoy el líder de América Latina y su elección simplemente confirma dos cosas: que bajo Lula Da Silva - es decir bajo un régimen de izquierda progresista - el gigante sudamericano ha logrado dar pasos agigantados en el concierto económico, político y cultural de las naciones; y que la nación que en el siglo pasado apuntaba para ser la primera nación latinoamericana para acceder al desarrollo pleno, simplemente no ha sido rebasada y hoy se encuentra total y completamente estancada. Y si, adivinaron: esa nación es México.
Apenas en el siglo pasado nuestro país fue sede en dos años de dos grandes acontecimientos deportivos: Los Juegos Olímpicos del 68 y el Mundial de 1970. La sede de estos eventos se le otorgó a México porque parecía que el país se encaminaba a ser una potencia económica cuyo liderazgo en América Latina era innegable. Éramos un país de posibilidades y por ello tanto el COI como la FIFA, le otorgaron a México los dos eventos deportivos más grandes del orbe. Días antes de la inauguración de los juegos, el 2 de octubre para ser exactos, el espejismo del desarrollo fue exhibido con la sangre de la represión. Y entonces la realidad nos pegó en la cara. Y si, organizamos ambos eventos pero el país se estancó secuestrado por su clase política, por sus monopolios. Y no parece que existan esperanzas de que salgamos pronto de este estancamiento en el que nos encontramos. Es muy significativo que días antes de la elección de Río como sede olímpica, México haya renunciado a sus pretensiones de organizar los mundiales de Fútbol de 2018 y 2022. Las razones: tiene una infraestructura deportiva atrasada y el mundial no forma parte de un proyecto de un Estado con severos atrasos en otros aspectos.
Ahora es Brasil quien ejerce el liderazgo en la región. Ahora los brasileños organizarán el mundial en el 2014 y las Olimpiadas en el 2016. Pero hay diferencias serias con lo que sucedió con México. Ahí está un país que dejó atrás a un brutal dictadura militar para dar paso a una real transición democrática; un país con una economía sólida, con un Presidente inteligente surgido de largas luchas sociales y políticas lo que le da una representatividad innegable; ahí está una nación con una larga tradición cultural que ha sido aprovechada inteligentemente; un país que ha incrementado sus presupuestos al arte, a la cultura, a la educación, a la ciencia y a la tecnología; un país con un deporte de altísimo nivel que refleja a todo lo anterior.



Río se ha impuesto a ciudades de primer mundo: a Obama y su Chicago, a Madrid con Zapatero y sus Reyes, y a la ultra moderna Tokio. Los españoles mantuvieron la esperanza hasta el último momento, pero al final por 66 votos contra 32 han caído contra los cariocas. Fue significativo que el Presidente Rodríguez Zapatero al conocer los resultados haya tenido como primera reacción abrazar a Lula: ese es el verdadero espíritu olímpico. También han sido muy significativas las lágrimas de Pelé, la emoción de Guga y la enorme celebración que se dio en las playas de Copacabana. Los cariocas tienen que celebrar no solamente la obtención de la sede olímpica sino también su bienvenida al primer mundo.
Me quedo al final con las siguientes palabras de Lula:

Por ser un país colonizado, tenemos la manía de sentirnos pequeños, no ser importantes, que no podíamos y otros, sí. Queríamos esta oportunidad para ser una gran nación, sabemos trabajar cuando somos provocados. Vamos a probar que el alma generosa de los brasileños llevará a cabo los más extraordinarios Juegos que este mundo haya visto

Y no tengo duda que lo conseguirán:




Felicidades Rio....

Así las cosas hoy viernes...

Salud pues........

2 comentarios:

Rodrigo dijo...

Bien por Brasil, todo un ejemplo. En cuanto a nuestra tierra no sólo hemos perdido el liderazgo sino el respeto: Somos el hazmereir de latinoamérica en cuanto a torpezas políticas, la basura elevada a nivel cultura, un pais donde 30 millonetas la mangonean y le dicen que debe comer, ver, escuchar, pensar y decir (incluyendo al presidente).
Lula en su momento también sufrió el ataque del empresariado, la iglesia y la derecha e impusieron a Collor de Melo- el Fox Brasileiro de trsite memoria- pero Lula sí manejó inteligencia y al final lidera a un país en gran crecimiento, mientras que nuestro Tor-peje sólo ha demostrado con sus frases y actitudes en los últimos 3 años a quienes votaron por él, que no habría mucha diferencia entre él y el torpe que está ahora.
Esa es la diferencia entre un Lula y un peje. Entre un país que crece y otro que sigue viendo televisa y azteca.
Saludos

marichuy dijo...

David

Bien por Brasil; pero sobre todo bien por Lula da Silva. En cuanto a México, ya lo dice Rodrigo, de ser una Nación respetada, ejemplar y líder en Latinoamérica, pasamos a ser considerados los esquiroles. El otrora orgullo de nuestros gobiernos, La Cancillería, es hoy una mala caricatura que mueve a la lástima (y que ha de tener a Don Jorge Castañeda Padre, revolcándose en su tumba). Tenemos a presidentito que prefiera ser el palafrenero de Washington, antes que hacer equipo con sus pares latinoamericanos (excepto Alvarito Uribe, que entre lobos se reconocen por el pelambre)

Hoy por hoy, Lula de Silva es el indiscutible líder de América Latina.

Un abrazo