lunes, noviembre 24, 2008

De Ceguera y la número 17....

Seven Readers!!

Que Fernando Meirelles es un director maravilloso ya lo sabíamos. Ciudad de Dios y El Jardinero Fiel, están ahí para demostrarlo. Era de esperarse que pronto entregaría una obra que le pusiese en el panteón de los genios actuales del cine. Con Ceguera ha alcanzado ese Status, pues ha hecho un filme épico, memorable y que dignifica al cine como arte.
En el mundo, Blindness ha sido recibida con críticas encontradas: le aman o le odian. Mucho se ha criticado su crudeza visual, juzgándola como innecesaria en muchos aspectos. Quienes se han manifestado en contra de Ceguera por esta razón, alegan que el trabajo literario de José Saramago es rico en metáforas y que por ende, se trata de un trabajo indaptable al cine, pues éste hace evidente – en términos visuales – lo que el escritor le deja a la imaginación. Se ha alegado que la belleza poética y metafórica del Ensayo Sobre la Ceguera del Nóbel Portugués es por ende imposible de realizar en una realización cinematográfica. 
Pero quienes ven al filme desde ésta perspectiva, olvidan que se trata de dos lenguajes completamente diferentes. Y que el libro en éste – como en todos los casos en los que una obra literaria se adapta al universo audiovisual– es simplemente el génesis que da pie a una obra completamente nueva. Y que el factor más importante del lenguaje del cine es el de la imagen. Por ende, aquí es a través de la misma – aunada a otros elementos propios de dicho lenguaje – como se tiene que entender a esta nueva y diferente forma de contar una misma premisa, la cual se mantiene intacta pues ambas obras utilizan de manera magistral a la ceguera física de los personajes como la alegoría perfecta para mostrar a la ceguera moral que poseen todos los seres humanos, es decir su capacidad de crear prejuicios, egoismo, violencia, una enfermiza indiferencia y la incapacidad de compartir y entender el punto de vista del otro. 



La historia es la épica de una mujer que se mantiene como una la única persona con la capacidad de ver, luego de que una epidemia de ceguera se apodera de la población de una ciudad. Se convierte entonces el único testigo de la decadencia moral y sanitaria en la que caen quienes son víctimas de la inexplicable epidemia. Sin embargo su empatía hacía los enfermos se convertirá en el único punto de referencia moral en un mundo que aparentemente le ha perdido para siempre. Sin proponérselo, su secreto será el único valor al que terminará por asirse un grupo de “elegidos” que encontrará la salida a su propia decadencia a través de los ojos de la mujer. En el camino, los personajes se verán enfrentados a un universo inimaginable, en el que el diálogo ha desparecido y los “más fuertes” se empeñan en hacer valer su poder a través de la sumisión sexual y la violencia.
Si hay algo en lo que Meirelles es un experto, es en recrear atmósferas complicadas y decadentes. Aquí utiliza no solamente a un patético y deprimente diseño de arte, sino que también hace un uso magistral de la iluminación, del campo – contracampo y de los enfoques – desonfoques, para adentrarnos en el caótico mundo retratado en filme. Es, una película en el que esos recursos son los que van creando a las metáforas morales. Y he ahí en donde uno sabe que está ante un maestro en el oficio de contar historias a través del cinematógrafo, pues el manejo de los elementos de lenguaje del cine van construyendo a la poesía propia del filme. E insisto en este punto: a su propia poesía. La película tiene la virtud de cobrar originalidad de la mano de Meirelles, pero al mismo tiempo tiende lazos profundos con su cinematografía anterior, en la que la temática recurrente es la de mostrar situaciones extremas ubicadas en contextos complejos y casi increíbles. Bienvenidos entonces al cine de autor.
Ceguera es pues una película que emociona en más de un nivel. Pero es ante todo una obra reflexiva que permite que meditemos en nuestra propia condición humana, en lo que nos hemos y podemos convertirnos. Quizá su mayor logro sea el dejar al espectador preguntándose si él mismo no es un ciego que camina indiferente por la vida, mientras a su alrededor la jungla de asfalto ha terminado por convertirlo en parte de una masa invidente cuyo mundo se ha desmoronado por completo.
Por cierto, me encontré con la reacción de José Saramago al terminar de ver el filme…cayendo en el cliché: la imagen lo dice todo…



Y la número 17 es….

When the Rain Comes de Third Day…

Siempre he pensado que un buen arreglo de cuerdas funciona muy bien en un contexto que va más allá de la música sinfónica. When The rain comes de Third Day, sería poca cosa sin el excepcional trabajo que hace la pequeña orquesta de cámara en la canción.
Un sencillo y pequeño tema, que habla del amor entre amigos o el filial. Póngale ustedes la etiqueta que más les guste. 
Y como el post se ha alargado mucho, mejor se las dejo….la número 17 en la lista de top 25 personal: de Third Day, When the Rain Comes.



La mejor línea....

I can't stop the rain
From falling down on you again
I can't stop the rain 
But I will hold you 'til it goes away....

No existe un vídeo oficial de la canción, así que gracias You Tube...

Así las cosas hoy lunes...

Salud pues.......

5 comentarios:

Latamoderna dijo...

Ay niño, no vi Ceguera, pero ahora que miro al hermoso viejito y su reacción... bueeeno, quiero correr.

Lo conocí en Morelia, ¿sabes? y no hace tanto tiempo. Me impactó la gallardía que aún posee. Es altísimo, derechísimo, elocuente. Precioso.

¿seré fans? jajaja...

Damaris Guadalupe dijo...

Me pasó lo mismo que a Latamoderna, después de ver la reacción de Saramago quiero ver la pelí ;)

Kix dijo...

Ayyyyy me devoré el libro!! Quiero verla inmediatamente! Pero en el trailer no puedo ver más allá del segundo 02!

Yo igual conozco al señor, lo vi en el aeropuerto y me dio su autógrafo, jeje... mismo que ahí tengo guardadito.

¡Un abrazo!

marichuy dijo...

David

He de confesar que "Ceguera" no me pareció tan buena. No que sea mala, tiene buenas cosas y la Sra. Moore tiene una actuación estupenda. Quizá sea que tengo cercano -lo leí por segunda vez recientemente- el extraordinario libro de José Saramago, que sentí la adaptación un tanto exagerada en algunos aspectos, alejada de la sobria y angustiosa atmósfera descrita pro el Premio Nobel.

Saludos

Defeña salerosa dijo...

Vaya!!!
Una buena crítica a Ceguera, la mayoría le quedan chicas...no sabes cuánto odié comentarios en imbd o rotten tomatoes...sobre todo por los argumentos pendejos "how is possible!! there's no names for the characters"...

Me encantó la película, y la imagen de Saramago es cliché, ¡¡¡pero q hermoso cliché!!!!