miércoles, agosto 17, 2011
De Tres Notas de un Caduco Planeta...
lunes, agosto 15, 2011
De Linterna Verde y Otras del Fin del Semana...
Seven Readers!!...
martes, agosto 09, 2011
De la Crisis Que Viene...
Seven Readers!!...
Soy un ciudadano del mundo que vive en un lugar olvidado de México. Alguien que sale todos los días a trabajar con el ánimo de ganar dinero para poder pagar la renta, las tarjetas, la comida, la luz, el agua, el teléfono. A veces me alcanza para todo, muchas otras no. Quizá sea de la clase media o esté ya entrando a un nivel más bajo. Pero no soy diferente a millones de habitantes del planeta que simplemente luchamos por sobrevivir más o menos bien, que tratamos de disfrutar a la vida, que peleamos por nuestro derecho a ser felices.
Y como a muchos ciudadanos del mundo, me cuesta mucho entender las razones por las que de pronto la economía entra en una crisis. No entiendo mucho de las caídas de la bolsa, de el “lunes negro”. Miro con cierto asombro a desesperados corredores los principales centros bursátiles del planeta y veo que su terror comienza a convertirse en pánico. Entonces comienzo a asustarme: ¿si esas personas que evidentemente entienden lo que sucede en las bolsas del mundo, están aterrorizadas, eso quiere decir que algo grande está por suceder?. Tal vez no debería asustarme por una nueva crisis económica pues soy parte de una generación que ha atravesado por muchos problemas de esa naturaleza. De hecho, deberíamos estar acostumbrados a vivir de esa manera pero ¿quién se acostumbra a eso?, ¿quién puede acostumbrarse a la pérdida del empleo, de los bienes, de el derecho a ser feliz?.
Volteo hacía a nuestras autoridades económicas con la esperanza de encontrar una explicación a lo que está por suceder y simplemente no la encuentro. En teoría, los ciudadanos deberíamos encontrar en quienes se encargan de dirigir los destinos de la nación explicaciones claras, contundentes, que nos den pistas de a que deberíamos atenernos, de que es exactamente lo que viene. La autoridad tendría que ser una inquebrantable roca que genere confianza en tiempos de crisis. Pero tenemos a Ernesto Cordero en Hacienda y él parece aún más asustado que cualquiera de nosotros. Llevo días tratando de escuchar del flamante pre – candidato presidencial panista dibujar un panorama claro y conciso sobre lo que está sucediendo en la economía global y como puede llegar a afectar eso a los ciudadanos mexicanos, y simplemente Cordero parece estar en el limbo, perdido entre rebuscadas frases y sin una visión clara de que es lo que va a suceder en los próximos días. Lo mismo pasa con Bruno Ferrari (el señor que cobra como responsable de la Secretaría de Economía) y ya no hablemos de Agustín Carstens quien debe estar tratando de encontrar remedios para la gripe que la ha venido luego de perder la oportunidad de dirigir al FMI. No, si uno quiere entender que es lo que pasa y lo que puede llegar a suceder, las autoridades económicas mexicanas son muy poco sensibles, demasiado pequeñas y soberbias para explicarnos cual es el escenario al que nos vamos a enfrentar al final del año.
Pero no, no hay nada de eso. A los responsables de la política económica del nopal el tema les tiene sin cuidado. Y mucho menos piensan en plantarse de cara a los ciudadanos y brindarles explicaciones claras sobre lo que está por venir. Tal comportamiento puede explicarse a partir de dos supuestos: 1- Están tan preocupados por el proceso electoral del 2012, que prefieren callar cualquier previsión de un escenario desfavorable en términos económicos que pueda influir en el posible votante en la elección federal. 2- No tienen idea de cómo explicar el asunto ante la población.
Lo cierto es que los ciudadanos carecemos de información clara y precisa sobre las consecuencias que puede tener en nuestros bolsillos la crisis económica mundial. Temo que la marea puede arrastrarnos peor que en otros tiempos y entonces nuestra cotidianidad verá mermada su poder adquisitivo. En 94 muchos lo perdieron todo, ¿cuál es el riesgo ahora?, las autoridades no quieren o no pueden darnos una respuesta. Los ciudadanos del mundo que vivimos en México, los que no entendemos de cifras macro económicas sino solamente del precio de los alimentos, del gas, de la luz, de los pagos de las tarjeta; vamos a tener que buscar una explicación entendible en otra parte pues quienes forman parte del gobierno distan mucho de ser rocas de confianza: son endebles alfeñiques.
Así las cosas hoy martes…
PS…Uno de mis sueños en la vida: ir a Londres. Su música, su literatura, su cine, sus espectáculos, su arte, su deporte. Londres siempre pareció cubierta de una atmósfera cultural única, inigualable. Hoy Londres le muestra al mundo otra cara: la de un sistema que no ha sabido responder a las necesidades básicas de sus individuos. Los disturbios que violentan hoy a la cotidianidad inglesa parecen ser producto de una lacerante desigualdad social. Una pena.
Pero ahora más que nunca quiero ir a Londres. Palpar de primera mano a su arte, a su deporte, a su música. Pero también por solidaridad, por escuchar de viva voz a quienes hoy salen a las calles a enfrentarse a la policía. Porque es evidente que – guardadas las debidas proporciones, distancias y particularidades de cada caso – los ciudadanos del mundo que ahí habitan, padecen muchos de los problemas que aquí padecemos, los que tal vez puedan resumirse en una palabra: desigualdad.
London Calling…
Salud pues……
lunes, agosto 08, 2011
De Super 8...
Super 8 parece es una película de los 80 contada para la generación del Internet. Tiene lazos evidentes con The Goonies o Stand by Me, es decir: presenta a un grupo de desvalidos chicos que de pronto se encontrarán con una misión que se llenará de peligros y de aventuras, pero con un ingrediente muy particular: son chicos que tienen una gran devoción por el cine. Una cinta que mira con cierto romanticismo a una época tal vez más inocente: 1979. La irrupción de un brutal accidente en un tren quedará registrada en una cámara de Super 8. La película mostrará un secreto que estaba escondido en el interior del ferrocarril y que detonará una serie de situaciones de alto riesgo. En la trama aparecerán entonces la Fuerza Área de los Estados Unidos para tratar de impedir a toda costa que el secreto se conozca y los padres de los niños – particularmente un policía y un alcohólico – cuyos lazos con sus hijos se reforzarán a partir de las tragedias previamente vividas y del terrible y desconocido riesgo al que se enfrentan.
Abrams cuenta con sorprendente habilidad la historia. Va utilizando todos los recursos narrativos del cine para ir poco a poco develando el misterio que envuelve al accidente del tren, y al mismo tiempo logra un sorprendente desarrollo de sus personajes al plantear con inteligencia sus problemas y motivos, y al irlos construyendo en un arco dramático perfectamente equilibrado. Con esto Abrams consigue que el grupo de inadaptados (que incluye a un chico con tendencias pirómanas, a una huérfana de madre y con padre alcohólico, a un nerd inseguro, a un chico asustadizo y a un chico que acaba de perder de su madre y cuyo padre – un alguacil del pueblo – no tiene la capacidad emocional para demostrarle al niño lo mucho que le ama) evolucione perfectamente a lo largo de la trama y – lo más importante – que el público sienta una perfecta empatía por un grupo de personajes que termina siendo entrañable.
Super 8 es un filme inteligente y emocionante, una película que ha sido filmada con gran amor y con el deseo de narrar una fábula de ciencia ficción que active las neuronas de la nostalgia en aquellos que crecimos con ese tipo de cine en los 80, pero que al mismo tiempo pueda emocionar a las nuevas generaciones de cinéfilos con una historia perfectamente contada y dirigida, llevándolos a otra manera de entender al cine: con el privilegio de la historia por sobre cualquier otro elemento cinematográfico.
En esta temporada de verano, llena Blockbusters y películas de efectos especiales, Super 8 se constituye como una muestra de cómo producir y dirigir una película ideal para esta época del año: un filme ligero en su superficie, pero con un fondo profundamente emocional, inteligente y original, pues más allá de los lazos que pueda tejer con películas similares, logra crear a su propia mitología; la cual tiene mucho que ver con el séptimo arte y con esas ganas que desde niños, tienen gente como Abrams (o el propio Spielberg, productor del filme) de llevar a la imaginación a lugares y situaciones a los que solamente se puede se acceder a través de la lente de una cámara.
Lo mejor del verano, un auténtico logro.
Así las cosas hoy lunes…
PS…También he visto Capitán América y me ha sorprendido gratamente. Llena de secuencias muy bien filmadas y de personajes bien definidos, el filme es una muestra de que las películas de Super Héroes gozan de buena salud. Tiene todos los ingredientes necesarios para ser un éxito: una buena historia, un villano increíble (Red Skull interpretado por el gran Hugo Weaving), un héroe típico y un romance. Cumple perfectamente con su objetivo: introducir al personaje a nuevas audiencias y allanar aún más el camino para el que será el estreno más esperado del verano del próximo año: The Avengers…
Salud pues……
viernes, agosto 05, 2011
De los 30 años de MTV...
jueves, agosto 04, 2011
De la Importancia del Movimiento...

martes, agosto 02, 2011
De la tragicomedia de Dzibichaltún...
Seven Readers!!...
Cuando Ivonne Ortega tomó una lanza, la levantó sobre brazos cual líder de un tribu caníbal de una película de Serie B y miró desafiante a la multitud reunida en Dzibichaltún, yo estallé en carcajadas. ¿Qué había sido eso?, ¿Qué fue exactamente lo que sucedió en la zona arqueológica cercana a Mérida?, ¿De qué se trató esa puesta en escena, esa teatro absurdo, combinado con videos inspirados en el Apocallypto de Mel Gibson y el programa Extranormal y que fue presentado como un “informe ciudadano”? ¿Qué diablos vimos y escuchamos? No podemos llamarle una burla, porque tengo la impresión que no existe la intención de burlarse de la inteligencia de la gente. Parece que alguien planea estos teatros creyéndose innovador, entretenido e inteligente, pero poco consciente del enorme ridículo en el que se cae y en el que se arrastra a la figura de la gobernadora, quien, por su parte, parece tener un pobre sentido de la estética y de la puesta en escena para prestarse a teatros como el de ayer.
Mientras miraba a doña Ivonne exhibirse con su lanza (yo esperaba que del piso apareciera una caldera con un panista cociéndose y que todos bailaran a su alrededor) me preguntaba también si todo ese circo es producto de una sola mente, o realmente se trata de una decisión de grupo. Me entró una enorme curiosidad por platicar con quien diseñó el numerito de ayer, preguntarle cual era su intención, si Mel es su ídolo, si nunca pensó pintar a los mayas de azul y ponerles cola para transformarlos en Avatars (¡oh! esperen: si hubo mayas azules, solo faltaron las colas); saber como deciden escribir los incoherentes y grandielocuentes guiones de los videos presentados para – supongo – contextualizar de manera artística lo que leyeron unos anónimos servidores públicos utilizados como actores de reparto en el teatro del día de ayer.
Uno puede entender que se pretenda atrapar la atención de la gente para que así se puedan enterar de las cuentas que el gobierno presenta, pero al trivializar el acto el auditorio deja de prestar atención a lo que se está presentando (quizá ese sea el objetivo) para centrarse en la representación teatral que busca que el acto de informar deje de ser un ejericio que implique respeto y seriedad para con los ciudadanos, para transformarse en un espectáculo altamente jocoso en el que el gobernante se convierte en un comediante que subestima a la inteligencia de su auditorio. Porque nadie que se preste de tener tres dedos de inteligencia puede considerar a lo visto ayer en Dzibichaltún como algo que valió la pena, aunque me temo que no faltará aquel perdido que declarará que doña Ivonne ha revolucionado la forma de presentar los informes de gobierno. No dudo que algunas personas que hagan esta declaración lo harán de manera sincera, pero por otro lado seguramente muchos lo harán bajo el manto de la llamada "institucionalidad priista" e interiormente cuestionarán al circo de ayer aunque externarán su beneplácito por el espectáculo. Doña Ivonne se convierte entonces en aquel emperador que va desnudo por las calles sin que nadie de su séquito se atreva a señalar que solamente está haciendo el ridículo. El problema es que numeritos como el de anoche terminan por ser pagados por todos los yucatecos.
Y es que después de levantar la lanza, doña Ivonne invitó a los presentes a voltear hacía un lado de sus sillas, sacar sus propias lanzas y romperlas todos juntos. En ese momento mi risa se transformó en un gesto de reproche: las ridículas lanzas seguramente salieron del dinero público para terminar en la basura, ¿Cuánto habrán costado las casi 1500 lanzas? Y no solamente le eso: le pagamos a un "chamán" maya para que le hiciera una "limpia" a doña Ivonne (y de paso una a Salinas de Gortari), pagamos brazaletes con leyendas que promueven falsas creencias y por supuesto los ridículos vídeos cuyo sentido informativo era practicamente nulo. Entonces la comedia se convierte en tragedia y la risa se transforma en enojo. Enojo en contra de un espectáculo ridículo y oneroso, un teatro completamente innecesario y que, además, pareció ser por momentos el informe de despedida de doña Ivonne (las despedidas comenzaron con las lágrimas derramadas en el homenaje a "Coqui", la hermana de la gobernadora cuyos sacrificios fueron agradecidos por una gobernadora con la voz entrecortada) ya que en el discurso de la gobernadora prevalecieron frases que pueden leerse como un adiós anticipado al palacio de la calle 61.
La tragicomedia de Dzibichaltún terminó con la consabida vaquería, celebrada esta vez en la plaza principal de la comisaría meridana. Fue un acto inexplicable y circense. Tres horas más de una larga broma que se ha extendido por cuatro años y que tendrá otro remate con un concierto en noviembre de él poeta más destacado del país en el siglo XX: Juan Gabriel. Si el INAH tiene algún respeto por la Zonas Arqueológicas que constituyen el patrimonio tangible de la nación, tendría que negarle a doña Ivonne el permiso para la realización del concierto con el "Divo de Juárez" en Chichén Itzá, pues después del uso estereotipado que se le dio ayer al pueblo maya, de ver como una zona arqueológica es convertida en una sala de fiestas particular, el Instituto no debe permitir que Chichén se degrade aún más con canciones tan ridículas como el Noa Noa.
Y mientras tanto a casi 24 horas del "Informe Ciudadano" de doña Ivonne, muchos aún nos preguntamos: ¿Qué diablos fue eso?...
Así las cosas hoy martes...
Salud pues......
lunes, agosto 01, 2011
De lo que nos dejó Julio...
viernes, julio 29, 2011
De Why We Fight...
Seven Readers!!...
En 1961 Dwight D. Eisenhower daba su discurso de despedida como Presidente de los Estados Unidos de América. Artífice del triunfo aliado en Europa durante la 2da Guerra Mundial, Eisenhower afirmaba que su éxito como presidente se debió en gran medida al conocimiento que tenía de los militares. Por ello en aquel discurso televisado a toda la nación advirtió por primera vez del enorme peligro que representaba para el mundo y para los Estados Unidos el desarrollo de lo que el denominó por primera vez como el complejo militar – industrial, es decir la enorme maquinaria corporativa que – a partir de la Segunda Guerra Mundial – se ha convertido en el eje del que depende en gran medida la economía, pero también la política de los Estados Unidos. A partir de su desarrollo los Estados Unidos se han lanzado a la guerra para fomentar el crecimiento de sus corporaciones. Las aventuras bélicas del Tío Sam están motivadas por una colonización de carácter comercial y económico, y revestidas por un discurso de “libertad” y “democracia” que ha sido vendido a una población manipulada por los intereses corporativos.
Esta es la premisa de la que parte Why We Fight, documental escrito y dirigido por Eugene Jarecki. Un documento indispensable para entender cuales son las verdaderas razones de la guerras que desde 1945 han peleado los Estados Unidos.

Why We Fight muestra una de las facetas más deplorables de la Unión Americana: la económico - belicista. Toma situaciones individuales – un policía jubilado de Nueva York, cuyo hijo murió el 11 de Septiembre; una mujer ex militar cuya perspectiva de lo que su país ha hecho le ha convertido en una feroz crítica del ejército de los Estados Unidos; y un chico solitario de 23 años sin educación, sin familia y que mira a las fuerzas armadas como la única solución posible para llenar el vacío provocado por una vida sin oportunidades, entre otras – para, a partir de las mismas, mostrarnos a un país cuya población ignorante de las verdaderas razones por las que sus hijos han sido lanzados a conflictos completamente ajenos a ellos, todo por el interés económico y depredador de una economía imperialista que depende de la guerra para mantenerse funcionando, en beneficio – por supuesto – de los accionistas de las corporaciones dedicadas a la industria militar y lo que se relacione como la misma. Son ellos los que deciden qué y cómo se debe atacar, son quienes están tomando decisiones junto a los miembros de las fuerzas de armadas para realizar labores de combate en todo el mundo.
Es evidente que el documental busca incidir en la opinión pública norteamericana. Parece ser un llamado a abrir los ojos, a darse cuenta que no están peleando por su país o por la libertad del mundo, sino por un puñado de personas cuyo mayor interés es el de ver subir el precio de las acciones de la industria militar. Muestra como en los Estados Unidos el autoritarismo militarista se ha impuesto creando un estado casi totalitario, con medios de comunicación manipulados - particularmente la televisión - para generar en quien los mira o lee, la sensación de que las guerras son necesarias pues amenazan a la seguridad de la población norteamericana y así provocar que la población apoye las diversas aventuras bélicas patrocinadas por la industria armamentista de ese país.
Pero también es un documental imprescindible para quienes vivimos fuera de la Unión Americana pues es un viaje a las entrañas del monstruo, a su lado más deplorable. Why We Fight nos ayuda a entender mejor a una Super Potencia que vivió un aislamiento brutal bajo los años de George W. Bush, años que propiciaron el crecimiento de una de las sociedades más desinformadas del mundo, aislamiento que no fue del todo roto por la esperanza de cambio que en su momento significó la llegada al poder de Barack Obama. Es una mirada al policía del mundo, a la democracia que pudo llegar a ser perfecta, pero que sucumbió ante la avaricia y la sed de poder político y económico de quienes forman parte del complejo militar – industrial, de personajes sin rostro que envían a la muerte a sus connacionales y que sin pudor alguno son capaces de destruir a cualquier nación que se interponga en su camino.
Un logro.
Así las cosas hoy viernes…
Salud pues……
martes, julio 26, 2011
De Una Crítica a un Artículo Sobre El Paso Deprimido...
Al levantarme cada mañana le doy una hojeada al Diario mientras desayuno, para luego salir hacia el trabajo. Esa mañana, del 4 de julio, fue gratamente diferente, ya que mi esposo me recordó que era nuestro aniversario de boda para luego invitarme a comer (Aquí dos cuestiones: 1- Ya la señora nos ha dicho que es casada. 2- Que su marido la iba a invitar a comer en su día de aniversario. Es evidente que ambos hechos tienen tremenda relevancia periodistica. Por cierto volveremos con el Esposo más adelante) Decidí no vestirme con el uniforme del colegio que dirijo, ya que de ahí iríamos a la comida. Escogí para la ocasión un vestido de franjas azul y blanco (De igual manera, note el lector lo relevante del acontecimiento: la elegancia con la que la señora iba a ir vestida, supongo que este artículo puede ya ser considerado al "relevante" Premio Estatal de Periodismo en la categoría de Artículo de Opinión).
Alrededor de las 2:30 del mediodía pasa mi esposo por mí, al subirme a la camioneta me entrega un ramo de flores de regalo y enseguida nos dirigimos hacia el restaurante Trotter's (Claro hay que apuntar que se va a uno de los restaurantes más caros de la ciudad, digo...hay niveles). Al llegar a Circuito Colonias frente a Chapur dos policías nos impiden el paso, mi esposo pregunta cómo puede llegar a su destino, a lo que le dan la explicación de la enorme vuelta que tiene que recorrer; yo pregunto cuál es el motivo de dicho cierre de la avenida y me responden que porque ya empezaron las obras del paso deprimido. Extrañada, exclamo "¡Cómo¡ si por la mañana leí en el Diario que tanto la alcaldesa como Raúl Ancona Riestra (dueño de la constructora de la obra) declararon que faltan como 15 días para ello, a lo que me contestan que en la madrugada habían empezado. Entonces, instintivamente, me dirijo a mi esposo pidiéndole que él vaya con la camioneta al restaurante y yo lo haría caminando (Hay que pedir permiso al marido, claro está).
Para el siguiente párrafo, por favor acompañe la lectura con la música de éste video:
(No podía dejar de darle el triste adiós a la glorieta de la Prolongación del Paseo Montejo, que tan buenos recuerdos desde mi infancia me traía, como cuando mi papá me llevaba con mis hermanos a dar vueltas alrededor de ella con el coche y sentía la brisa fresca del agua de la fuente sobre mi cara y brazos.
(O como cuando hacíamos lo que nos parecía una gran odisea de llegar hasta ella en bicicleta junto con varios amigos y amigas de la colonia, pues era el límite permitido por nuestros papás y nos quedábamos a descansar y planear nuestro siguiente destino a un costado de ella, bajo la gran sombra de uno de los árboles sembrados en la escarpa de la casa de los Abdala, y en el que habíamos fincado una de nuestras guaridas).
Antes de bajar de la camioneta, por cortesía con mi esposo, tomo el ramo y me encamino (imagine el lector el cuadro: la señora caminando con ramo en mano haciendo ademanes de pasarela de Señorita Juventud para despedirse de la glorieta); al llegar a la glorieta me llaman la atención las vallas metálicas rodeándola y custodiada por los que parecían trabajadores de la obra y del ayuntamiento. Detrás de las vallas, una enorme máquina destructora parada y arriba de ella, sentadas o acostadas personas -incluyendo niños-, más gente parada, sentada o acostada en el césped de la fuente. Había gente de pie también dentro y alrededor de la circunferencia marcada por las vallas y la fuente y, otro grupo de personas debajo del árbol más grande situado frente a Burger King (sic), una de ellas hablando por micrófono (Inexplicable párrafo: Vallas, gente y Burguer King. Tengo el presentimiento que trató de describir al contexto de lugar). Entonces veo llegar a mi hermana (asume que todos los lectores saben quien es su hermana) y se dirige hacia el micrófono. Yo, sin impedimento alguno, cruzo la calle y me ubico en la orilla del césped de la fuente de frente a mi hermana para escuchar lo que iba a decir. Apenas había tomado el micrófono, veo entrar por atrás y a la derecha de ella un grupo de "hombres" grandotes, con camiseta blanca y corte de cabello corto estilo policías de élite (¡¡ZAZ!! la moda en los cortes de los policías de élite. Si alguien puede por favor explicarme como llevan estos agentes el cabello, para poder distinguir a los policías de élite cuando yo vea a uno), uno de ellos con manoplas, otro con un bate, directo como por mandato a golpearla y a las personas reunidas junto a ella también. Se oyen los gritos de los golpeadores "fuera" e "Ivone". La gente corre asustada, veo unas botellas de vidrio que caen sobre esa gente, a mi hermana la sacan cubriéndola por dos de sus colaboradores y otros más, mientras la sacaban, recibían golpes en la espalda baja (riñones) (era importante explicar que en la espalda baja están los riñones y no las nalgas) y en la cabeza. Noto que ya son muchos más los golpeadores, ya los hay vestidos con camisetas diferentes, algunos con gorras y tatuajes, éstos parecen grupos de pandillas o vándalos (Note usted, lector avezado, el uso del estereotipo: el tatuaje es el símbolo de todo pandillero. Tengo la impresión que por mis piercings, la dama que escribe este artículo me tildaría de vándalo y golpeador en potencia). Ya hay golpeadoras también, todos y todas se distinguen fácilmente de las que se encontraban pacíficamente, porque atacan a uno en grupo, con saña, con violencia extrema y por sus gritos e insultos (y porque usaban gorras, tatuajes y cortes de cabello de policías de élite), mientras los ciudadanos manifestantes pacíficos gritan "paz" y nunca agreden ni para defenderse.Permanezco horrorizada, atónita, petrificada (!!Wake Up, Wake up!!...por cierto, aquí comencé a preguntarme: ¿y el esposo?, ¿sentado tranquilamente en Trotter's?, ¿Qué fue de él? confieso que aquí me preocupé por su destino y por el futuro del matrimonio de la escritora.), pero reacciono porque entre la bola de los golpeadores veo a un joven en el suelo ensangrentado, al que si seguían golpeando iban a matar entre varios sin piedad; me meto entre ellos, me les paro de frente con las piernas separadas, los brazos en alto, ramo en mano izquierda y les grito sin poderlo evitar improperios (No bueno, de risa la descripción: la señora esgrimiendo el ramo cual mazo, era muy importante la posición de las piernas para adquirir una actitud amenazante. Hubiese sido divertido leer cuales fueron los "improperios" que, evidentemente, no puede repetir por aquello de la "educación"), los reto a que me peguen en vez de a los jóvenes. Dos señoras se me unen tomándome las manos, se me cruza el pensamiento de que al gritar "paz" (tal vez por lo incongruente que desde su anuncio me pareció ese nombre) pudiera parecer que estamos a favor de la "Glorieta de la paz" (¿What?). Entonces, por un momento grito "el pueblo unido jamás será vencido" (¡YES¡ el SME en pleno se apoderó del espíritu de la escritora en ese momento); en eso, dos colaboradores de mi hermana me retiran para no ser herida. Los convenzo de no retirarme por completo y me quedo parada en la fuente pidiendo desesperada la ayuda a las "autoridades" que nunca llegó. Fueron cerca de 45 minutos que todavía hoy y a diario revivo en mis pesadillas (Cliché automático).Convencida de que aun una lamentable experiencia negativa casual tiene una causa positiva (O sea: no hay mal que por bien no venga), espero que mi testimonio sea uno más de los que sirva para que esta bárbara represión social cometida en contra de ciudadanos en un "estado de derecho" -entendiéndose éstos por vecinos, empresarios, trabajadores, profesionales, estudiantes, representantes de asociaciones civiles, representantes de partidos y funcionarios públicos, que protestaban pacíficamente en contra del paso deprimido- (valió madres entonces aquello de que el Estado de Derecho es el Imperio de la Ley) no quede impune y se guarde en la memoria histórica de nuestra querida Ciudad Blanca el 4 de julio de 2011 como nuestro tristemente célebre "Rojos amanecer y mediodía" (Comparemos desproporcionadamente el evento con el 68, pero claro cuando se desconoce la historia surgen estas desproporciones. Por cierto: ¿y el esposo?).








