martes, septiembre 11, 2012

De las 10 Mejores Películas Deportivas...

Seven Readers!!...


Un gran enceste, un gol, un home run, un equipo que alcanza el éxito…cualquier hazaña deportiva es un en si misma una historia que merece ser contada. El deporte ha sido fuente de inspiración para muchos en el planeta entero y el cine no está exento de caer en la tentación de contar acciones deportivas que se han convertido en leyenda, o bien crear sus propios relatos deportivos para realizar grandes películas.
            A continuación presento la lista de las 10 mejores películas deportivas de la historia. Como siempre que hago un ejercicio similar, aclaro que se trata de un listado subjetivo y con el que siempre se puede estar en completo desacuerdo.
Dos puntos importantes:
1-    La mayoría de los filmes relacionados con hazañas deportivas han sido producidos en Hollywood por lo que las 10 películas que han quedado en esta lista son todas producciones de esa industria.
2-     Las películas fueron elegidas por su originalidad, por la manera como usan los recursos del cine para retratar al deporte y por los momentos emotivos que poseen.
Así que aquí tienen la lista de las 10 mejores películas deportivas de la historia. Vienen spoilers, están avisados.



10 – The Bad News Bears (1976)



Director: Michael Ritchie.
Protagonistas: Walter Mattau y Tatum O’Neal.
¿De qué va?: Es la historia de un grupo de chicos fracasados que intenta jugar el pasatiempo favorito de los norteamericanos: el beisbol. Tratarán de ganar el campeonato de su pequeña liga de la mano de un entrenador borracho, una pitcher preadolescente y un maleante en motocicleta.
En la lista por: Es una gran película sobre la oportunidad que brinda el deporte para superar las limitaciones tanto físicas como emocionales, además de ser una comedia deliciosa.
Momento Más Emocionante: Cuando Timothy Lupus, el jugador más malo del equipo, logra atrapar por primera vez el batazo de uno de sus contrarios, demostrando que los Bears ya eran un equipo competitivo.


9- Wimbledon (2004)



Director: Richard Loncraine
Protagonistas: Paul Bettany y Kirsten Dunst
¿De qué va?: La historia de amor entre un tenista profesional al borde del retiro quien jugará el último torneo de su carrera en el mítico césped de Wimbledon. Durante el desarrollo del evento conocerá a una bella y joven jugadora en ascenso. Juntos vivirán un apasionado y tórrido romance.
En la lista por: La espectacularidad de sus secuencias tenísticas y la capacidad que tuvo el director para trasladar toda la tensión que viven jugadores y público en un partido del  otrora llamado “deporte blanco”.
Momento más emocionante: El punto final del torneo. Capta de manera utópica lo que sucedería si un británico finalmente logra la corona en el All England’s Club, algo que  en la realidad no sucede desde 1936.


8- Mistery Alaska (1996)



Director: Jay Roach.
Protagonistas: Russell Crowe, Burt Reynolds y Hank Azaria.
¿De qué va?: En la comunidad de Mistery en Alaska el hockey es una religión. Un día su equipo amateur recibe la oportunidad de jugar en contra de los poderosos New York Rangers de la NHL, convirtiéndose así en el centro de atención de todo el país.
En la lista por: La historia del David que recibe la oportunidad de mostrarse ante el Goliat es contada con gran pasión por Roach, logrando momentos realmente extraordinarios durante el juego entre los pueblerinos y los profesionales.
Momento más emocionante: Cuando después de haber fallado por centímetros el gol que les daría el empate, el equipo de Mistery recibe una gran ovación por parte del público presente en el estadio y por los jugadores profesionales del Rangers. 


7- The Stratton Story (1949)



Director: Sam Wood
Protagonistas: James Stewart y June Allyson
¿De qué va?: Está basada en la historia real de Monty Stratton, quien después de tener tres grandes temporadas como abridor de los Medias Blancas de Chicago en los años treinta, pierde una pierna en un accidente de caza. Con una prótesis de madera y la ayuda de su esposa Ethel, Stratton regresará a hacer lo que más le gusta: jugar beisbol profesional.
En la lista por: Sentó los cimientos de lo que debe ser una gran película de deportes teniendo en cuenta elementos como: el amor al juego, la superación ante la adversidad y – porque no- un gran romance.
Momento más emocionante: Cuando finalmente Monty Stratton regresa a lanzar en un partido oficial de beisbol profesional.


6- Chariots of Fire (1981)



Director: Hugh Hudson
Protagonistas: Ian Charleson y Ben Cross.
¿De qué va?: La historia de dos hombres que compiten en las pruebas de atletismo  en los Juegos Olímpicos de 1924: uno es un devoto cristiano que corre por su fe, el otro es un atleta judío que lo hará por obtener fama y así terminar con prejuicios propios y  de la sociedad.
En la lista por: Rescata el espíritu de lucha, honor y competencia que caracteriza – aún – a los participantes en los Juegos Olímpicos.
Momento más emocionante: Cuando Eric Liddell, quien había rechazado correr en la prueba de los 100 metros por ir en contra de su fe, compite en los 400 metros buscando una medalla que parece imposible.


5- Rocky (1976)



Director: John G. Avildsen
Protagonistas: Sylvester Stallone, Talia Shire y Burgess Meredith
¿De Qué Va?: Un boxeador con una carrera llena de altibajos recibe la oportunidad de enfrentar al Campeón Mundial de los Pesos Pesados en su natal Filadelfia, es el momento que siempre ha esperado para, finalmente, ser “alguien” en la vida.
En la lista por: Llena de momentos icónicos del cine, es sin duda la película deportiva más famosa y conocida de la historia. Generó una franquicia fílmica e hizo de Sylvester Stallone una de las estrellas más conocidas del planeta.
Momento Más Emocionante: Cuando Rocky corre por las calles de Filadelfia para terminar subiendo las escaleras del museo de arte de la ciudad. La partitura escrita por Bill Conti provee del contexto idóneo para generar una escena memorable en la historia del celuloide. 


4-    Invictus (2009)



Director: Clint Eastwood
Protagonistas: Morgan Freeman y Matt Damon.
¿De qué va?: La historia de un visionario llamado Nelson Mandela quien entendió el potencial que tiene el deporte para reconciliar y levantar a una nación, y su complicidad con el capitán de la selección sudafricana de Rugby Francois Pienaar para lograrlo durante la Copa Mundial de 1995.
En la lista por: Eastwood filma con su gran maestría una historia que rescata los mejores valores del deporte; lo hace poniendo especial énfasis en sus dos protagonistas y en su lucha por generar un cambio de fondo en una nación dividida.
Momento más emocionante: Cuando Francois Pienaar después de visitar la celda de Mandela, entiende la grandeza de un hombre que en lugar de querer venganza busca reconciliarse con quienes le privaron de la libertad.



3-    Victory (1981)


Director: John Huston
Protagonistas: Michael Caine, Sylvester Stallone y Max Von Sydow.
¿De qué va?: Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de oficiales nazis planea enfrentar a un equipo alemán en contra de un grupo de jugadores aliados recluidos en campos de prisioneros. Mientras los nazis pretenden realizar un gran acto propagandístico, los presos intentarán utilizar al partido como un medio para escapar del confinamiento.
En la lista por: El enorme talento de John Huston para contar grandes historias,  el fútbol nunca ha sido filmado con tanta sapiencia cinematográfica. El gran director norteamericano consiguió escenas bellísimas contando como cómplices a  Pelé, Oswaldo Ardiles y otros jugadores que aparecieron para brindarle mayor realismo a la película.
Momento más emocionante: Cuando después de ir abajo 4 -0, los jugadores aliados deciden renunciar a su escape planeado para llevarse a cabo en el entretiempo y regresar a tratar de ganar el partido. Dan un segundo tiempo espectacular con todo y un emotivo canto de La Marsellesa.


2- Any Given Sunday (1999)



Director: Oliver Stone.
Protagonistas: Al Pacino, Cameron Díaz, Jamie Foxx y Dennis Quaid.
¿De qué va?: La historia de un entrenador de fútbol profesional que trata de llevar a su equipo al campeonato, se mezcla con la de un mariscal de campo que lucha en contra del paso del tiempo y con la del novato jugador que de pronto se ve inmerso en lo que significa ser una estrella del deporte profesional.
En la lista por: Stone logra abarcar los aspectos más importantes que rodean a un deporte – espectáculo como lo es el Fútbol Americano, y hace con ellos una perfecta analogía de varios aspectos de la vida misma.
Momento más emocionante: El discurso que le da a sus jugadores el personaje de Al Pacino cuando están a punto de jugar el partido que les llevará a la final de Conferencia.


1- He Got Game (1998)



Director: Spike Lee.
Protagonistas: Denzel Washington, Ray Allen y Milla Jovovich.
¿De qué va?: Jake Shuttelsworth es un convicto acusado de asesinar accidentalmente a su esposa. Años después el gobernador de su estado le ofrece la oportunidad de salir libre, si convence a su hijo Jesus – quien fue testigo del asesinato y por ende le detesta - para que juegue basquetbol con la Universidad favorita del político. Jake solamente tendrá una semana para reconciliarse con su vástago, vencer a sus demonios y lograr su ansiada libertad.
En la lista por: Es evidente que Lee ama al basquetbol y lo filma con pasión desbordada, pero entiende perfectamente que el deporte es un extraordinario contexto para contar una profunda historia de violencia y redención que pone a prueba la capacidad de perdón del ser humano.
Momento más emocionante: Cuando padre e hijo se enfrentan en un “One on one” en el que se pone en juego la decisión del talentoso Jesus. Es un encuentro, hermosa y dolorosamente filmado, entre el pasado y el futuro.


He ahí las que para este blog son las 10 mejores películas deportivas de la historia, ¿cuál añadirían ustedes?...

Así las cosas hoy martes...

Salud pues......










viernes, septiembre 07, 2012

De Kike Presidente (o una crónica tragicómica)...

Seven Readers!!...

"Cuando calienta el sol aquí en la Playa, siento tu cuerpo vibrar cerca de mí" se escuchó en el despertador. Kike lo tomó, lo miró y pensó que no había mejor manera de despertarse que escuchando a Luis Miguel. "Puta Madre - pensó - este cabrón sigue siendo un chingón". Miró la hora: las doce del día , le pareció que era bastante temprano. Aún tenía algunos recuerdos oscuros de la juerga que se había puesto durante la noche anterior. "¡Carajo, que buenas fiestas hace el cabrón de Palazuelos!" dijo en voz alta, para luego percatarse que tenía que cuidar las formas pues la Gaviota aún no había despertado. 
Hundido en sus profundas cavilaciones, Kike adquirió cierta conciencia de que debía hacer algo importante pero la mitad de su memoria estaba nublada por la resaca producida la noche anterior (la otra mitad se había caracterizado por mantenerse perennemente escondida). Kike realizó un esfuerzo notable para tratar de recordar cual era esa actividad. Incluso pensó en despertar a la Gaviota para preguntarle pero tembló un poquito al pensar en lo mal humorada que se pondría, pues odiaba ser despertada antes del medio día. El esfuerzo hizo que algunas gotas de sudor se sintieran en su frente, sabía que ese era un día de singular importancia y se maldijo a si mismo por no poder recordar. Cuando estaba al borde de la desesperación, el teléfono timbró con fuerza. Kike se apresuró a contestarlo, tomó el aparato y corrió a encerrarse en el baño para no despertar a la Gaviota que apenas y se movió de manera instintiva cuando el sonido del aparato inundó a la habitación.
Kike contestó, en la otra línea se escuchó la seria voz del Doctor: "Kike, ¿ya estás listo?". Kike tuvo miedo de preguntar para que tendría que alistarse pero no tuvo más remedio: "¿Doc, que tenemos que hacer hoy?". Cerró los ojos en la espera de la respuesta pero un silencio se apoderó del otro lado del altavoz. Kike pudo escuchar como el Doctor trataba de controlar su furia respirando profundamente. Unos segundos después contestó con la rabia contenida: "Kike, hoy te hacen Presidente Electo". "¡A huevo!" - exclamó emocionado - "Carajo Doc eres un tolete para recordar. No te preocupes en un rato estoy listo".
Colgó el teléfono justo cuando la Gaviota entraba al baño. "¡Buenos días, mi amor!", la mujer le respondió con una mueca y Kike hizo mofa de la misma a sus espaldas. En realidad ella era lo que menos le importaba pues en un rato más le iban a nombrar Presidente y con ello tendría la oportunidad de hacer lo que más le gustaba en la vida: viajar en helicóptero. Kike dio algunos brinquitos al pensar que unas horas más estaría volando en uno de aquellos formidables aparatos. Pensó que toda la joda que traía consigo el ser político, todos las horas perdidas saludando a la prole, todos los aburridos discursos que tenía que aguantar... todo eso valía la pena por el hecho de trasladarse en helicóptero de manera constante, pues lo que Kike siempre anheló era ser piloto de helicópteros. Desafortunadamente Kike no tenía capacidad decisión y hacía lo que el tío Arturo y su excelso padrino Carlos le decían. Incluso lo habían obligado a hacer cosas aburridas como estudiar derecho (Kike nunca entendió como sin ir más que par de días a la escuela se había graduado con honores), ser diputado, gobernador y ahora presidente Él había aceptado por dos razones: porque no tendría que hacer prácticamente nada (ellos prometieron encargarse de todo) y porque podía volar en helicóptero. Era, desde la brevedad de su punto de vista, un buen negocio. Así que Kike se bañó, se perfumó y se puso un elegante traje. Tardó dos horas en acomodarse el peinado, pero tres botes vacíos de gel después quedó satisfecho. Se miró entonces al espejo y pensó que la prole tendría un presidente guapo. "Soy el puto amo" dijo Kike y se encaminó a donde una aburrida Gaviota le esperaba. Juntos abordaron una camioneta blindada y en el trayecto se dijeron pocas palabras. Kike solamente pensaba en el aparato volador que le llevaría a una sala llena de viejitos rolleros y extremadamente aburridos.


"¡Carajo Kike, pon atención!", gritó un desesperado Doctor. "Perdón, perdón" - balbuceó Kike quien se había pasado los primeros cinco minutos del vuelo con la nariz pegada a la ventanilla del aparato. El Doctor suspiró pensando en lo que tenía que aguantar para poder entrar al negocio del presupuesto federal , se acomodó los lentes y prosiguió: "A ver Kike, entonces vas a llegar a saludar a todos los magistrados de mano y te sentarás a escuchar lo que digan sin parpadear, tienes que simular perfectamente que estás entendiendo todo, ya lo hemos practicado muchas veces. Recuerda que detrás de ti estarán Don Beltroni y Don Gamboini y no querrás hacerles pasar un mal rato, ¿verdad?" Kike sintió un breve escalofrío al enterarse de que ambos personajes estarían ahí. Lo menos que quería es tener que vérselas con aquellos dos siniestros y atemorizantes hombres que parecían villanos de telenovela de su gran amiga Carla Estrada, por lo tanto trató de poner más atención. El Doctor continuó con su explicación: "Cada magistrado, son siete ¿eh Kike?, va a hablar un rato. Después te van a llamar. Tu vas a Saludar al de barba blanca quien te va a entregar tu diploma de presidente electo. Luego vas a leer este discurso que te entrego ahora". "¡No mames Doc" - interrumpió Kike con cara de fastidio - "¿tengo que hacerlo". El Doctor respondió vehemente: "Si, ya te lo expliqué varias veces, tienes que hacerlo". Kike hizo un puchero. Detestaba leer, odiaba las páginas llenas de letritas y desearía tener a alguien que le dibujara los discursos en lugar de escribírselos. Revisó las hojas que le entregó el Doctor y trató de aprenderse una frase que le pareció contundente: "Nuestro país tiene mares, playas y litorales", aburrido decidió que ya tenía suficiente con la lectura. La Gaviota bostezó con evidente hastío.
En ese momento el helicóptero giró y voló sobre el edificio del Tribunal Electoral. Abajo pudo verse a un grupo de personas que apenas vieron el aparato comenzaron a hacerle señales. Kike se mostró emocionado: "¡mira doc, no mames, prole apoyándome!". "No, Kike, no son personas acarreadas por el partido, son personas que están en tu contra" - respondió un harto Doctor. "Ahhh...son los del 1 - 2 -3, ¿no?" El Doctor se prestaba a darle un zape pero fue interrumpido por la voz del piloto que anunciaba que estaban próximos a aterrizar. Kike hizo una exclamación de felicidad y apoyó la nariz de nuevo contra la ventanilla. Le fascinaba ver el descenso de su grandioso aparato volador.
Cuando descendieron Kike se despidió con tristeza del helicóptero y susurrando le dijo a la nave: "ahora vengo". Mecanicamente tuvo la intención de ir a saludar a la prole que se encontraba en las afueras del recinto pero un firme jalón de la manga se lo impidió. El Doctor acompañó esa acción con una fustigadora mirada. Kike se prometió a si mismo que trataría de portarse bien, miró que la Gaviota saludaba a todo el mundo con esa sonrisa aprendida en La Dueña  y pensó en enviarle algún regalo a Emilito por haberle elegido a tan buena esposa. Saludó a los viejitos (maestros o magistrados, no pudo recordar lo exactamente lo que eran) que le esperaban y juntos entraron al salón. Ahí vio a varias caras que le parecían conocidas y se preguntó porque el tío Arturo y el Padrino Carlos se habían negado a ir a tan importante evento. Kike tuvo sonrisas para todos, pero se cuadró con seriedad cuando llegó a donde se encontraban Don Beltroni y Don Gamboini. Luego se sentó junto a La Gaviota y esperó a que todo comenzará.
Los viejitos, y una señora que le recordó a su solterona prima Eduviges, comenzaron a hablar. A Kike le costó mucho trabajo parecer atento. Se llevó la mano a la barbilla para simular que prestaba atención (cosa que le habían enseñado en el CEA) y luchó con todas sus fuerzas para no regresar corriendo a su adorado helicóptero. Finalmente todos los maestros (¿o magistrados?, ¿o cómo?) terminaron de fijar algo que llamaron "posturas" (Kike los observó con mucha atención para ver como estaban sentados) y el de las barbas blancas le llamó para que subiera al estrado. Kike se animó un poco pues le gustaba ser el centro de atención. Se puso de pie y recordó las instrucciones del Doctor. Saludó al maestro de las barbas blancas y éste le entregó un diploma. A Kike el papel le pareció tan bonito que volteó para que los fotógrafos ahí reunidos pudieran mirarlo. Una nube de flashes casi lo cegaron, pero él adoraba esas luces. Luego lo invitaron a que leyera su discurso. Kike se paró frente al atril y trató de leer sin titubear. Se inspiró, como siempre lo hacía cuando tenía que hablar en público, en aquel niño de cuarto año de primaria que ganó un concurso de oratoria en su estado cuando él la hizo de gobernador. Kike trató de imitarlo y al término de su intervención se sintió muy satisfecho, estaba seguro que lo había hecho muy bien pues hasta se pararon a aplaudirlo. Incluso el Doctor, Don Beltroni y Don Gamboini, parecían contentos. Kike reprimió un gritito de felicidad.
Entre aplausos bajó de la tarima, le dio un beso en la mejilla a la Gaviota y el Doctor le brindó un par de palmadas en la espalda mientras le decía al oído: "viene tu primer besamanos". Kike sintió asquito al pensar en que toda ese gente le iba a dar besos en las manos, pero se tranquilizó al ver que simplemente hacían fila para saludarlo. Comenzó a impacientarse y cuando recibió la última felicitación resopló aliviado. Era el momento de regresar a su adorado helicóptero. Tuvo que aguantar unos minutos más y finalmente volteó a ver al Doctor quien bajó la mirada en señal aprobatoria. Feliz, Kike se apresuró para llegar al aparato, se sentó orgulloso en asiento del copiloto y le ordenó al Capitán de la nave que despegara. Casi se olvida del Doctor y de la Gaviota quienes con mucho trabajo alcanzaron a llegar antes de que levantaran vuelo.
"¡Yeii!" Exclamó Kike cuando el helicóptero se elevó por los aires y le pregunto al doctor: "Oye Doc, y ¿qué pedo ahora que ya soy presidente podré volar más en helicóptero?" El Doctor sonrió condescendiente y le contestó: "No solo eso Kike, te han comprado un avión nuevo". Kike volteó con cara de asombro: "¡No pinches mames Doc!, ¿un avión?, ¿solo por ser presidente?, ¿quién chingados pagó por esa madre?". El Doctor sonrió y le dijo con malicia: "La prole, Kike, la prole". "¡Pinche Prole chingona!, ¡si saben que ya tienen a un presi bien bonito!" dijo Kike mientras soltaba una sonora carcajada. Enseguida tomó su "smart phone" y marcó un número: "¿Diamante Negro?, que pedo cabrón...ya, ya tengo mi diploma y está bien chingón. ¿Qué crees wey?, tendré un avión nuevo cabrón...si wey, nuevecito...¿Cómo quien lo pagó?, ¡la prole, wey, la pinche prole!...oye, revén hoy en mi casa, llámale al Rulo y al Rulli y a los demás, que tenemos que celebrar cabrón...si a huevo, todos los gastos pendejos corren por mi cuenta...no wey...que por mi cuenta: ¡la prole paga!...órale cabrón ahí nos vemos"...Kike colgó y le ordenó al piloto que pisara el acelerador. La Gaviota bostezó con total indiferencia.


Así las cosas hoy viernes...

Salud pues......