lunes, mayo 30, 2005
De una mañana amarilla...
viernes, mayo 27, 2005
De penalties regalados, noche de comercial y otro viernes de pop radiofónico...
jueves, mayo 26, 2005
De ciertas charlas necesarias...
De Números macabros...
I see trees of green, red roses too
I see them bloom for me and you And I think to myself, what a wonderful world....
I hear babies cryin', I watch them grow They'll learn much more than I'll ever know And I think to myself, what a wonderful world...
miércoles, mayo 25, 2005
De un juegazo...
martes, mayo 24, 2005
De un musical Baton....
Total volume of music on my computer:
0 GB: Llámenme viejo o fuera de moda, pero nunca he descargado música de la red. Para mi comprar un cd es una experiencia única, personal, que implica un primer proceso de ahorro y, posteriormente, un viaje hacía el interior de una tienda para hacer una elección (lo que siempre resulta tardado y divertido) y luego tener la música entre tus manos. Abrir el disco, leerlo, disfrutarlo. En otras palabras, para mi el proceso de elegir música tiene connotaciones muy íntimas, muy personales. Proceso que la red no tiene, pues el intercambio o la descarga son fríos y carecen de aventura. Por ello, mientras los discos compactos sigan existiendo, seguiré prefieriendo esta forma de conseguir música y mi computer seguirá estando vacía de mp3 y archivos con similares.
Ya les había platicado: Redemption Songs, de Jars of Clay.
Goo Goo Dolls: Slide.
lunes, mayo 23, 2005
De una nueva Generación...
¡Seven Readers! Les saludo con un enorme gusto en esta calurosa mañana de inicio de semana laboral. Es lunes, y todos odiamos a los lunes, pero bueno a alguien se le ocurrió inventar estos días así que ver que sucede con esta última semana de mayo.
La foto que ven a su derecha, fue tomada el sábado. Le había prometido a mi sobrino Sammy (de nueve años), llevarlo a ver el Episodio III ese día por la mañana. Nuestra cita era a las 10 de la mañana. Me telefoneó desde las 8 desesperado por saber a que hora pasaría por él. Le recordé, entre sueños, que faltaban dos horas. 9 45 me volvió a llamar para preguntarme si ya estaba saliendo a su casa. Llegué a las 10 15 de la mañana y para mi sorpresa el ya tenía puesta su playera de Star Wars para estar a tono con el gran acontecimiento que le esperaba (little dork side) lo sorprendente es que también tenía una para mí. ¿Cómo negarme a ponérmela? Imposible. Así que ambos vestidos con sendas playeras nos dirigimos hacía el complejo cinematógrafico en el que veríamos yo por segunda vez, y él por primera, la famosa "Venganza del Sith"
Sammy caminaba con nerviosismo. En su carita se reflejaban mucha ansiedad, y mucha emoción, y al sentarnos me confesó algo que hasta ese momento yo no tenía en cuenta: "Tío, es la primera película de Star Wars que veo en el cine" Me desarmó por completo. Imaginad, estimados Seven Readers, lo que para un niño admirador hasta el máximo de las aventuras de Anakin y Cía, significaba ese momento. Durante toda su corta vida él había crecido viendo las películas (que algunas se las sabe de memoria) en lo reducido de una pantalla televisiva. Ahora ante él estaba la enorme pantalla gigante de Cinépolis Mérida en la cual estaba a punto de viajar a la galaxia de sus sueños.
A Sammy los cortos se le hicieron eternos. A él no le importaban para nada la Guerra de los Mundos o Mr & Ms Smith. El estaba ahí para viajar por el espacio junto a Yoda y Obi Wan Kenobi. El estaba ahí, para ver que sucedía con los clones y para ver cuando por fin aparecería Darth Vader. Cuando la fanfarría de la Fox sonó y en pantalla aparecieron las letras con la famosa leyenda " A long time ago, in a Galaxy far away..." Sammy contuvo la respiración. Y cuando por fin las primeras notas de la partitura clásica de John Williams, su expresión cambió por completo y un alarido de emoción salió de su boca. Por fin el momento que había esperado toda su vida había llegado: veía Star Wars en el cine.
Durante las siguientes dos horas los ojos del pequeño Samuel Iván, estuvieron fijos en la pantalla. Todos sus sentidos se concentraron en el desarrollo de la historia. No habló y solo me preguntó un par de cosas respecto a la trama. Yo le miraba de vez en cuando, miraba como su imaginación volaba, como su ojos se abrían cuando una nave explotaba o cuando Obi Wan luchaba contra el "temible" General Grievious. Estaba asombrado. Seguramente trataba de registrar hasta el más mínimo detalle para llegar y poder contárselo a sus amigos de la escuela hoy lunes. Mientras le veía, me reflejé un poco en él. Y pensé cuando hace ya más de 20 años, yo ví por primera vez Star Wars en el cine. Era más pequeño (6 años) y quien me acompañaba era mi Papá. Fue Fantástico, y ahora yo veía a mi sobrino tal vez con la misma expresión en el rostro que yo tuve la primera vez que ví una película de Star Wars en la pantalla grande: con una capacidad de asombro desbordada, con los ojos fijos en la acción y sintiéndose la persona más feliz del mundo al viajar por una Galaxia muy lejana. Y entonces comprendí. El cine puede unir generaciones y Star Wars es un fenómeno muy particular en ese sentido. A Sammy no le importaban las fallas en el argumento, lo poco lógico de algunas situaciones, el estaba ahí para volar, para imaginar, para soñar.
Cuando la película terminó, Sammy aplaudió fuertemente. Y cuando las luces se prendieron todo lo que dijo fue" Wow......estuvo padrísima" Y ahí es cuando los críticos o los intelectuales del cine se van directamente a la goma. Esa crítica tal vez valga más que las miles que podamos hacer quienes pretendemos encontrar un punto malo en una película y nos encargamos de gritarlo a los cuatro vientos. Sí una película puede despetar la imaginación de un niño y puede hacerlo interesarse en el cine, debe tener muchas virtudes. Yo no sé si mi sobrino haga de su vida algo relacionado con el séptimo arte. Pero lo que si sé, es que está sentando las bases para (o al menos tratar) mantener intacta su capacidad de asombro. Y Si lo logra, tiene muchas posibilidades de ser feliz en la vida.
Mientras caminábamos al estacionamiento, Sammmy y yo comentábamos la película. Le habían asombrado los duelos entre Obi y Griveous. Y me preguntaba como lo hacían, yo trataba de responderle con el mayor tacto posible, tratando de no tocar puntos que pudiesen alterar o cambiar lo que él pensaba respecto a lo que había visto, a lo que le había emocionado. Pero en su carita había mucha felicidad y emoción. De alguna manera seguía volando en las naves espaciales y peleando junto a los Caballeros Jedi.
Fue un buen sábado Seven Readers...un gran sábado...
PS1...Máldito América: Ayer la ciudad se llenó de americanistas que salieron de sus cloacas luego del triunfo águila sobre el Cruz Azul. Ahora a soportarlos si llegan a coronarse.
PS2...Café para todos...y que tengan una gran semana...
viernes, mayo 20, 2005
De isn't it a Pity?...(ah y otro viernes de radio pop Show)...
jueves, mayo 19, 2005
De un jueves en que mi sueño me lleva a otra Galaxia...
Seven Readers:
Los ojos se me cierran y escribo casi por inercia. He dormido solamente 3 horas y el llegar esta mañana ha sido casi como viajar por el hiperespacio en compañía de un Wookie. No estoy seguro de lo que les estoy escribiendo, así que probablemente cambie algunas cosas en el transcurso del día. Si, he estado en el estreno de "La Venganza del Sith"y si, sean o no fanáticos de Star Wars, creo que vale la pena acercarse a ella. Antes de que me digan: "Pero como!! no que te Lucas te había defraudado, sos un veleta, no sabes sostener tu opinión etc..." diré lo siguiente: George Lucas me ha decepcionado y no lo admiro de la misma manera como lo hacía hace algunos años. Pero hay que reconocer que ha cerrado la nueva trilogía con bastante decoro. La Venganza del Sith es lo mejor de la nueva serie.
Después de una década de regresos a Tantooine, de personajes molestos como Jar Jar Binks, de situaciones poco bien sustentadas y de malas actuaciones, todo se reduce a esto: 138 minutos en los que Lucas se las ingenia para tender finalmente puentes creíbles entre las historias contadas en los episodios IV al VI y los filmados en años recientes. Tal Parece que Lucas ha hecho la película que todos estabamos esperando. Se tardó un buen rato, pero creo que ha logrado un trabajo, con fallas, pero que cumple con el requisito principal que uno esperaría de un buen producto de cultura Pop: divierte y hasta por momentos emociona ( y emociona mucho), algo que nunca logró hacer del todo en las Dos primeras partes (sobre todo en El Ataque de los Clones). La película está llena de secuencias con violencia, con acción, logra finalmente hacer que nos involucremos con los personajes y sobre todo cuenta con mucha emotividad la caída del joven Anakin Skywalker al lado Oscuro y las consecuencias que esto produce entre aquellos que le rodean.
Es cierto hay muchas secuencias que se sienten forzadas (la batalla en el planeta Wookie es una de ellas) puestas para intentar incrementar la fortaleza de los puentes entre los episodios III y IV (no pasaba nada si Chewie no aparecía, es completamente intrascendente su participación en la película) También aparecen la poca capacidad de Lucas para escribir díalogos (Padme: Yo te amo más, Anakin: No, yo te amo más) y la falsa sensación de realidad producida por el exceso de los efectos generados por computadora, que a su vez redundan en la poca espectacularidad de algunas secuencias (yo esperaba más de la batalla espacial en Coruscant, por ejemplo...las batallas espaciales de las dos estrellas de la muerte son infinitamente superiores) Practicamente todas estas fallas están presentes en la primera parte de la película que termina con una larguísima caza en busca del líder separatista Grievous. A partir de que Obi Wan Kenobi le encuentra y le derrota, es cuando la película alcanza sus mejores momentos, por que es cuando salen a relucir las intenciones oscuras del Senador Palpatine, el exterminio de la orden Jedi y la traición de Anakin.
Hay dos actores que son fundamentales para el éxito de este final de las prequelas: Ian McDiarmind y Ewan McGregor. McDiarmind es finalmente el Palpatine que muchos esperabamos. Pronuncia sus díalogos con una maldad atroz. Es un traidor y su actuación se regodea en ese hecho pues hay veneno en la misma. Logra transmitir la sensación de ese personaje oscuro y dispuesto a envenar la mente de Anakin para saciar su sed de poder. Por su parte McGregor es el sustento actoral de toda la película (Ni siquiera Lucas puede sacarle una mala actuación). Es un Obi Wan más espiritual, más compasivo y maduro; es un personaje cuyo sentido del deber está por encima de cualquier sentimiento personal. Dispuesto a sacrificarse y a enfrentarse incluso a aquel a quien ha llegado a querer como a un hermano, con tal de mantenerse fiel a los principios en los que ha sido entrenado. Su encuentro final con Anakin Skywalker (o Lord Vader) es antológico y sin duda el mejor de toda la saga. Por fin el drama aparece y finalmente (en gran medida gracias a que McGregor mete en su ritmo actoral a Hayden Christensen) se siente el dolor que a los dos contrincantes le produce este casi fatal encuentro. Y he ahí el gran acierto de Episodio III: aparecen los personajes entrañables, siendo sin duda Obi Wan el mejor de ellos.
Digna de mencionar es también la extraordinaria partitura de John Williams (merecedora de nominación al Oscar) en ella Williams también teje interesantes puentes entre la prequela y las películas de la primera trilogía. Aparecen temas como Luke & Leia, La marcha imperial y el tema de la fuerza. La partitura es simplemente brillante y coadyuva al desarrollo de la historia, tejiendo, quizá paradojicamente, un camino aparte brillando por si sola.
Es interesante decir, que si hay situaciones políticas presentadas en la trama, y aunque en cierto sentido son irrelevantes si pueden llegar a mover a la reflexión en torno al papel de la democracia y los medios para alcanzarla. No creo que la intención de Lucas sea la de criticar abiertamente a la situación mundial, pero accidentalmente teje un paralelismo entre lo que sucede en la vieja República galática y en este real planeta nuestro. Creo que la reflexión principal está en lo que yo consideraría las principales premisas políticas de la cinta: Nunca el abosolutismo será un sistema saludable y justo de gobierno (aunque así lo parezca en algunos casos, pienso en Cuba y en Estados Unidos inmediatamente) y nunca será la guerra el medio ideal para alcanzar la paz (Padmé es clara en ese sentido: la diplomacia es el camino en el que la razón puede sustituir a la sin razón de la guerra).
Episodio III cierra (esperamos TODOS) 30 años de viajes a esa particular Galaxia muy lejana. A pesar de sus errores argumentales, lo hace de manera digna y eso es lo más importante. Su dignidad recae en un guión un tanto más sólido que el de las anteriores entregas, en tratar de privilegiar a la historia por sobre los efectos y en intentar volver a los orígenes de la mitología creada a su alrededor.
Star Wars ha llegado a su fin, y esta vez ojalá sea para siempre. May the Force be with you this morning...seven readers.
PS1...El estreno fue un happening maravilloso, muy similar a un mitín político en donde siempre hay quienes realmente están convencidos de lo que están por ver. Quienes creen ciegamente en su líder. Otros van por que quieren creer, porque necesitan de algo o alguien a quien seguir en quien depositar su fe, su esperanza. Hay otros tantos que llegan ahí por accidente, por que simplemente es lo que está de moda y hay que verlo. Unos más son acarreados descarados y otros estamos por chismosos y por poder contar que ya hemos visto la movie y lo que sucedió en su estreno. El Dork side estuvo ahi, y muchos fuimos atrapados por el mismo.
PS2...café seven readers........mucho, pero muuuuuuuuuucho café....
